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Presidentes, mineros e indígenas cierran filas en Bolivia en apoyo a Maduro

Una multitudinaria concentración de movimientos sociales, mineros e indígenas se unió el sábado en Bolivia a varios presidentes latinoamericanos en una explícita defensa a Venezuela y al presidente Nicolás Maduro, cuestionado en los últimos meses por un amplio movimiento de protesta.

Poco antes del inicio de la cumbre del grupo de países en desarrollo (G77) en Santa Cruz, miles de trabajadores bolivianos colmaron un estadio en esta ciudad en un acto organizado por el gobierno de Evo Morales, y al que asistieron, además de Maduro, el gobernante cubano Raúl Castro y el presidente ecuatoriano Rafael Correa, todos firmes aliados ideológicos de Caracas desde la llegada del extinto Hugo Chávez al poder.

“Este es el apoyo del pueblo antes marginado, como yo, que no teníamos voz ni voto”, dijo Juanita Ancieta, líder de las mujeres indígenas bolivianas, al dirigirse a los cuatro mandatarios de izquierda.

Con una guirnalda de hojas de coca colgada al cuello, Castro instaló desde el inicio la línea política de la cita, a la que acudieron unas 30,000 personas, en un estadio colmado.

“Hoy Venezuela merece nuestro más resuelto apoyo. Defendiendo a Venezuela defendemos a Bolivia y toda nuestra América”, planteó el mandatario cubano, mientras miles de banderas bolivianas y ‘whipalas’, el símbolo indígena, se agitaban en las tribunas.

Haciéndose eco de Castro, el líder de los trabajadores bolivianos, el minero Juan Carlos Trujillo, planteó “la unidad frente al imperio” y denunció que, tras la muerte de Chávez, “Maduro vino soportando todo el látigo del imperio, que conspira para derrocarlo”.

Matizada por bailes y música folclórica, la reunión siguió con un discurso de Maduro que además de denunciar que “el imperio quiere apoderarse del petróleo” de su país, sostuvo que “el G77 tiene grandes retos para defender los derechos de los pueblos contra quienes pretenden saquear nuestros recursos naturales”.

Correa alertó acerca de “una restauración conservadora en marcha, una derecha nacional e internacional con estrategia de poder coordinada y articulada”.

A massive concentration of social, miners and indigenous movements in Bolivia on Saturday joined several Latin American presidents in an explicit defense of Venezuela and President Nicolas Maduro questioned in recent months by a broad protest movement.

Shortly before the start of the summit of the group of developing countries (G77) in Santa Cruz, thousands of Bolivian workers countries packed a stadium in the city at an event organized by the government of Evo Morales, and that besides Maduro attended Cuban President Raul Castro and Ecuador's President Rafael Correa, all firm ideological allies of Caracas extinct since the arrival of Hugo Chavez to power.

"This is supported by earlier marginalized people, like me, who had no say," said Juanita Ancieta, leader of the Bolivian indigenous women, addressing leaders of the four left.

With a garland of coca leaves around his neck, Castro installed from the beginning the policy of the appointment, which was attended by 30,000 people in a packed stadium.

"Today Venezuela deserves our strong support. Defending defend Venezuela Bolivia and throughout the Americas, "the Cuban leader raised as thousands of Bolivian flags and 'whipalas', the Indian symbol, waved in the stands.

Echoing Castro, the leader of the Bolivian workers, miner Juan Carlos Trujillo, raised "unity against the empire" and charged that, after the death of Chavez, "Maduro came bearing all the lash of empire, conspiring to overthrow ".

Tinged with folk dances and music, the meeting continued with a speech Maduro also denounced that "the empire wants to take oil" of his country, said "the G77 has great challenges to defend the rights of the people against those who seek to plunder our natural resources. "

Correa warned about "a conservative restoration in progress, a national and international right with strategy coordinated and articulated power."

“Por eso los pueblos de nuestra América, los movimientos progresistas y de izquierda, también debemos estar más articulados, unidos y coordinados que nunca y que está reunión sirva para aquello”, planteó.

En un encendido discurso, Morales, advirtió que Estados Unidos puede vivir “un segundo Vietnam” en Venezuela si intenta un intervención.

“Si sigue agrediendo el señor (Barack) Obama al pueblo de Venezuela, estoy por demás convencido que frente a la provocación y agresión, Venezuela y América latina serán el segundo Vietnam para Estados Unidos”, sostuvo Morales ante una multitudinaria concentración de movimientos sociales e indígenas, paralela a la cumbre del G77.

http://www.elnuevoherald.com/

"So the Peoples of Our America, the progressive and leftist movements, we must be more articulate, united and coordinated than ever and is meeting that serves to", she said.

In a fiery speech, Morales, warned that the U.S. can live a "second Vietnam" in Venezuela if you attempt one intervention.

"If you keep attacking Mr. (Barack) Obama the people of Venezuela, I am convinced by others that face of provocation and aggression, Venezuela and Latin America will be the second Vietnam for the United States," Morales said at a mass concentration of social movements and indigenous, parallel to the G77 summit.

http://www.elnuevoherald.com/

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