Cultura

La Economía debe ser una ciencia muy complicada

La economía ha de ser una ciencia difícil de estudiar, de interpretar y de aplicar porque de no ser así, uno pensaría que nuestros expertos son todos unos monos con escasas neuronas.

Hace años que padecemos problemas en nuestra macro y micro economía y parece que son imposibles de solucionar.

Desde el llano el hombre de a pie piensa que en realidad es tanto lo que se robaron que aunque hubieran tenido un buen plan  no hubiera resultado ante tamaño latrocinio. Imaginemos que en una familia donde trabajan el padre y la madre juntan mil pesos por mes y necesitan para vivir solo ochocientos, pero el hijo entre cervezas, porritos y fiestachas, se pule al menos cuatrocientos por mes, pero no se los pide, se los roba sin que sus padres, aunque sospechen tengan pruebas.

Al poco tiempo el matrimonio deberá pedir créditos para subsistir y esto los llevará indefectiblemente a la ruina. Cuando al final sorprenden al hijo robando ya es tarde, lo acusan y lo llevan a la justicia, pero el niño no devolverá lo robado y seguirá libre mientras sus padres han caído en la pobreza. Parece un relato infantil pero es lo que nos pasó y lo que nos pasa. Ni siquiera sirve hoy aquella advertencia que James Carville, asesor del demócrata Bill Clinton, lanzó su rival George Bush durante la campaña presidencial: "Es la economía estúpido".

Y no nos sirve porque ya sabemos que es la economía la madre de todas nuestras lágrimas, pero hemos llegado a un punto donde la enfermedad duele muchísimo pero el remedio puede doler mucho más y no hay políticos con suficiente equilibrio para emparejar los tantos y curarnos con un dolor leve pero curarnos. Somos conscientes que para salir de esta vamos a tener que sufrir, pero no a golpes y siempre a los mismos.

Para colmo mezclamos los problemas y las soluciones a la economía con los rencores políticos y las venganzas militantes por lo que es poco creíble todo. Si un economista dice que hay que bajar las tasas del Banco Central, por ejemplo, y resulta que es un hombre del Frente para la Victoria, ya sospechamos que busca otra cosa que ayudar. Si un ministro dice que lo mejor es achicar los subsidios, es obvio que está protegiendo el modelo del jefe Mauricio. A lo mejor habría que convocar a un experto que no sepa nada de nuestra historia política y pedirle que nos de soluciones al tema económico, a lo mejor alguien que no esté contaminado por los partidismos da en la clave.

Hace unos cuantos años, en su residencia de Sausalito en Los Angeles, el Premio Nobel de Economía, Milton Friedman le dijo a una periodista porteña que lo entrevistó: "El el mundo occidental hay tres clases de economía, la estatista, el libre mercado y la argentina".

Y aquel sabio debía tener razón, porque aquí pasan cosas que no pasan en otro país, sea del signo económico que sea. La inflación es endémica y casi sería mejor que no acostumbráramos a vivir con ella porque cada vez que quieren bajarla, hacen un desastre. Pero nuestro modelo está enfermo y termino con un ejemplo que me ocurrió esta semana. Fui a una ferretería a compar una bomba eléctrica para agua y casualmente tenían en oferta dos modelos, una costaba 970 pesos y la otra 1.845. Le pregunté al vendedor cuál era la diferencia ante dos productos exactamente iguales, y el hombre me dio su respuesta: "Esta, la más barata, es China y la otra es de fabricación nacional".

Compré la China sin culpa y sin pedirle al empleado más explicaciones. Me dio rabia pero recordé aquello de que "es la economía estúpido".

Fuente La Prensa

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