Fiestas nacionales
Noruega celebra 203 años de independencia
Noruega celebró este miércoles su Día Nacional enmarcada por los 203 años de la firma de su constitución, que llegó a ser considerada una de las constituciones más radicalmente demócratas en toda Europa y que aún se encuentra vigente. El 17 de mayo de 1814, un grupo de al menos 112 hombres, compuesto por agricultores, […]
Noruega celebró este miércoles su Día Nacional enmarcada por los 203 años de la firma de su constitución, que llegó a ser considerada una de las constituciones más radicalmente demócratas en toda Europa y que aún se encuentra vigente.
El 17 de mayo de 1814, un grupo de al menos 112 hombres, compuesto por agricultores, comerciantes y funcionarios noruegos firmó en Eidsvoll (a 71 km de la capital Oslo) la Carta Magna –Grunnloven– mediante la cual lograría también en 1905 su independencia.
El Parlamento noruego o Storting celebró por primera vez el 17 de mayo en 1836, y desde entonces fue adoptado como día nacional.
Esta es la celebración más grande en Noruega. Los comercios y oficinas permanecen cerrados este día. Como marca la tradición, miles de estudiantes de las escuelas del país desfilan por el centro de Oslo y caminan por delante del Palacio Real.
Desde 1906, la Familia Real se asoma al balcón del Palacio Real de Oslo para saludar a los niños cuando desfilan frente a ellos.
Durante la celebración las personas pueden degustar helados y perros calientes como tradicionalmente se ha hecho mientras tienen lugar juegos y discursos por la tarde en las comunidades locales.
Numerosos noruegos que residen en el extranjero también celebran este día. Iglesias, embajadas, colegios y otras instituciones noruegas radicadas en el extranjero organizan coloridos desfiles y fiestas de 17 de mayo.
Este país se caracteriza por tener una cultura muy disímil a la de otros países industriales avanzados. En su sociedad prevalece el orgullo de su herencia nacional, y esto se nota en celebraciones como la de este día, cuando las calles se inundan de personas vestidas con sus trajes tradicionales locales mejor conocidos como bunad.
Asimismo, los festejos se tornan engrandecidos por la calidad humana de sus habitantes, que mantienen una fuerte tradición de igualdad con turistas y emigrantes que se encuentran en el país.
Fuente El universal
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