Negocios

El amanecer iraní tras las sanciones

Años de aislamiento político y económico convierten a la República Islámica en uno de los últimos mercados vírgenes del planeta. Ahora se abre a las inversiones extranjeras.

"Espero pronto poder ver los últimos modelos de Peugeot rodando por las carreteras de Irán", anhela Akbar a su vuelta a Irán tras un viaje a España durante el que, con amarga sorpresa, ha descubierto que los modelos que la firma francesa ensambla en Irán junto a su socio local Iran Khodro son trastos viejos y peligros.Nada que ver con los modernos vehículos que la compañía vende en el resto del mundo, pero no en Irán. Ahora, con el levantamiento de las sanciones, el de la automoción es sólo uno los sectores de actividad económica en el que las empresas extranjeras se preparan para invertir. Irán figura entre las 20 primeras economías del mundo y cuenta con una población de 78 millones. Años de aislamiento político y económico convierten a la República Islámica en uno de los últimos mercados vírgenes del planeta. El energético es con diferencia el sector estratégico con mayores posibilidades de negocio para las firmas internacionales. Irán está necesitado de ingentes inversiones que le permitan desarrollar nuevos proyectos de exploración y explotación de yacimientos gasísticos y petroleros. Recientemente, el Gobierno iraní estimó en más de 165.000 millones de euros el valor de las inversiones que el país precisa para impulsar este sector. Además, desde el pasado lunes ha empezado a producir 500.000 barriles más al día (bpd) con la vista puesta en alcanzar en los próximos años los cuatro millones diarios que producía antes de las sanciones. Sin la colaboración extrajera, el país no podrá acometer este ambicioso objetivo. Infraestructuras de transporteOtro de los sectores con pujantes perspectivas de negocio es el de la construcción e infraestructuras de transporte. Irán quiere construir 500 kilómetros de ferrocarril al año; ampliar el metro de Teherán, crear nuevas líneas de metro en varias ciudades del país y edificar nuevas carreteras. A ello hay que añadir el macroproyecto de una nueva terminal en el aeropuerto internacional Imam Khomeini de Teherán, en el que se invertirán, según reveló el responsable de la Aviación Civil iraní, Alireza Jahangirian, 2.500 millones de euros. El proyecto está abierto a las empresas extranjeras. Jahangirian también indicó que para abastecer la demanda de pasajeros que se espera en el futuro se necesitarán 300 nuevos aviones. Con este fin, hace justo una semana, coincidiendo con el anuncio del levantamiento de las sanciones, el ministro de Carreteras y Desarrollo Urbano, Abas Ajundi, anunció la compra de 114 aeronaves a Airbus.El transporte de pasajeros está ligado en la república de los ayatolás con otro sector al alza y con enormes opciones de negocio: el del turismo. La infraestructura hotelera actual es totalmente insuficiente para albergar a los 20 millones de turistas que el Gobierno iraní quiere recibir en el año 2025. Aunque la cifra es poco realista, sí se espera un incremento significativo de visitantes y el país espera contar con participación extranjera, sobre todo española, para adoptar y poner en práctica el 'know how' en infraestructuras y tecnología turística. Sector de la automociónOtro de los ámbitos que se verá revitalizado a partir de ahora es el de transporte marítimo de mercancías. Estados Unidos ha levantado esta semana las sanciones sobre el mayor operador marítimo persa, Líneas Marítimas de la República Islámica (IRISL), lo que impulsará 'de facto' el transporte de mercancías, intensificando la importación-exportación entre el país asiático y el resto del mundo. Se espera que las navieras internacionales busquen su hueco en las rutas marítimas con el Golfo Pérsico. El sector de la automoción tiene también infinitas posibilidades de negocio en Irán y los principales fabricantes mundiales hace meses que están preparados para regresar al mercado persa mediante 'joint ventures' con empresas locales, con las que renovar una flota de vehículos vieja e insegura. Peugeot, Citroën, Renault, Toyota y Honda se encuentran entre las firmas que buscan recuperar sus lazos con Irán. "Los sectores de la banca, el farmacéutico y la cosmética generarán también importantes oportunidades de negocio. La iraní es una sociedad ávida por comprar marcas de lujo de coches, relojes y ropa. También las cadenas de alimentación y el 'retail' en general tienen en Irán un vasto mercado", explica a MERCADOS el profesor de Economía de la Universidad Azad Alireza Najimi. Por último, las energías renovables son también un sector en alza en un país con elevados índices de contaminación.
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