Un vistazo a los proyectos de turismo espacial en EEUU

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Esta imagen sin fecha proporcionada por World View muestra una ilustración de la cápsula espacial World View, que incluye Wi-Fi, bar, servicio y una vista de 360 grados. La experiencia es más accesible que un breve y acelerado viaje en cohete. Aunque los promotores piensan en hábitats orbitales, la Luna y más allá, el futuro inmediato es el de vuelos cortos a menor distancia. 

Virgin Galactic se prepara para presentar este mes en Mojave, California, su nueva SpaceShipTwo, un vehículo que la compañía espera lleve algún día a turistas al borde del espacio. La presentación llega unos 15 meses y medio después de que un modelo anterior acabara destruido durante un vuelo de prueba, matando a uno de los pilotos.

Pese al revés, el sueño de enviar turistas a la frontera del espacio y más allá sigue vivo. Las empresas de turismo espacial emplean diseños de naves con alas, cohetes verticales y globos de gran altitud. A continuación, un vistazo a los proyectos que hay en desarrollo:

 

BLUE ORIGIN

El proyecto Blue Origin, del fundador de Amazon Jeff Bezos, está probando un cohete de despegue vertical coronado por una cápsula de seis pasajeros para viajes suborbitales.

Como en el pionero vuelo del astronauta Alan Shepard en el Proyecto Mercurio de 1961, la cápsula se separa del cohete propulsor y desciende con paracaídas, sin llegar a orbitar la Tierra.

La novedad es el factor reutilizable.

Blue Origin hizo hace poco un vuelo de prueba desde Texas en el que el cohete, apodado New Shepard, hizo un aterrizaje vertical, tras reducir su velocidad de descenso encendiendo el motor al volver a la Tierra. En enero, la empresa lanzó ese mismo cohete y volvió a aterrizarlo intacto.

Blue Origin informó que durante los vuelos, los pasajeros experimentarán unos pocos minutos de gravedad cero después de que la cápsula se levante del propulsor. Los pasajeros podrán dejar sus asientos y flotar por la cápsula hasta que una señal les diga que vuelvan a sentarse para el aterrizaje.

La empresa escogió Florida como base de operaciones. Los detalles sobre los vuelos espaciales no se han hecho públicos.

XCOR AEROSPACE

La empresa ha pasado años desarrollando un avión propulsado de nombre Lynx (“Lince”) con el objetivo de que pueda hacer varios vuelos al día con un piloto y un pasajero.

A diferencia de la SpaceShipTwo, el Lynx despegará por sus propios medios de una pista de despegue, ganará altura hacia el espacio y después descenderá de nuevo para aterrizar en pista. XCOR también prevé vuelos por encima de los 100 kilómetros de altitud.

En diciembre, la empresa dijo haber alcanzado un hito en el desarrollo del sistema de propulsión de Lynx al utilizar con éxito el calor residual para activar piezas clave del motor, lo que elimina la necesidad de llevar grandes y pesados tanques de gas comprimido.

XCOR, que ahora tiene su sede en Midland, Texas, también informó de progresos a finales del año pasado al completar los componentes estructurales de su primer Lynx, así como un sistema de simulador de vuelo para formar a sus pilotos.

La empresa dijo tener más de 350 clientes. El precio por reservar un asiento subió de 100.000 a 150.000 dólares el 1 de enero, pero la compañía no ha dado un plazo para el inicio de los vuelos.

“El hecho es que estamos en un proceso en el que simplemente no se pueden apresurar las cosas”, comentó el pasado otoño el piloto de pruebas de Lynx Harry van Hulten, en una nota de prensa.

WORLD VIEW

La firma de Arizona tiene previsto llevar a sus pasajeros a altitudes por encima de los 100.000 pies (30 kilómetros) en una cápsula suspendida bajo un ala similar a la de un parapente y un globo de helio.

El vuelo llevaría a los turistas a un punto “cerca del espacio”, con una considerable vista de la Tierra pero evitando el estrés de las fuerzas soportadas durante el vuelo de un cohete.

En comparación con los vuelos en vehículos de turismo espacial propulsados por cohetes, que ofrecen unos pocos minutos en el cénit de la trayectoria suborbital, World View aspira a pasar dos horas en la altitud máxima, con servicios como un servicio.

La tripulación de dos miembros comenzará entonces el proceso de aterrizaje liberando helio hasta que la cápsula descienda a 50.000 pies. Entonces se libera el globo, y el parapente permite a la cápsula planear hasta el punto de aterrizaje.

La empresa anunció el mes pasado que planea despegar desde el puerto espacial de Tucson.

Fuente Nuevo herald

 

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