Argentina, ¿próxima guerra contra las drogas en la región?

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El país ya no es solo un lugar de tránsito, ahora es exportador de cocaína. La presencia de narcos mexicanos y colombianos, sumada al aumento de delitos, llevaron al gobierno a tomar medidas radicales. EE.UU. ofrece ayuda.

Durante años el narcotráfico pasó desapercibido en Argentina. Si bien el país era señalado como un lugar de tránsito de narcóticos, las autoridades no veían en el fenómeno una amenaza y los organismos internacionales no encontraban estadísticas contundentes para señalarlo como un país “en riesgo o peligroso”. Hoy, el tráfico de drogas es una amenaza real y creciente, tanto que el presidente, Mauricio Macri, declaró la Emergencia de Seguridad Pública durante un año para “revertir la situación de peligro colectivo creada por el crimen organizado y el narcotráfico”.

 

Según el mandatario, el gobierno anterior dejó avanzar el narcotráfico de manera importante y por eso es hoy una amenaza para la seguridad de los argentinos. “Todos tenemos derecho a vivir en un país sin narcotráfico, por eso decidí acabar con él”, señaló. Para eso autorizó el derribo de avionetas del narcotráfico en la frontera con Bolivia y Paraguay, principales puntos de ingreso de cocaína al país. Además ordenó reforzar el control en vías fluviales y los puestos de frontera.

 

Agustín Rossi, último ministro de Defensa de Fernández, quien se negó en varios ocasiones a aprobar la interdicción aérea, señaló que “el uso de la fuerza sin control de legalidad previa es grave, nunca estuvimos de acuerdo ni impulsamos la ley del derribo”. Pero el actual titular de la cartera de Defensa justificó la medida por “el incremento desmesurado del narcotráfico” y citó el ejemplo de varios países de la región. Bolivia acaba de autorizar una ley de derribo de aviones; Colombia y Perú son pioneros en la medida. En Brasil, Lula da Silva la autorizó. Paraguay, Chile, Uruguay y Venezuela también tienen aprobada la medida.

 

De acuerdo con cifras oficiales, cada año se realizan en Argentina 10.000 operativos antidrogas. No existen cifras del volumen del tráfico de drogas en el país, pero según algunos especialistas, lo que incautan las autoridades no llega al 10 % de lo que circula. En su informe anual, la oficina antidrogas de la ONU señaló que entre 2012 y 2013 se decomisaron más de 250 toneladas de marihuana y 20 de cocaína. El documento también alerta sobre el movimiento irregular de precursores químicos entre provincias, “indicios de la existencia de centros de producción”.

 

Los números de 2013 ubican a Argentina en el tercer lugar de países exportadores de droga, detrás de Brasil y Colombia. Según la DEA, es uno de los 25 países que registran mayor producción de precursores químicos.

 

Un estudio de la Universidad de Rosario indica que en esa ciudad existen más de 400 quioscos de droga, que producen cerca de US$230 millones de dólares a sus operadores. “Casi a diario se descubren nuevos laboratorios de droga, con una capacidad de producción de hasta ocho toneladas”, dice el documento. El último informe sobre drogas del Departamento de Estado revela que “la producción de cocaína y el consumo interno también son motivo de creciente preocupación”. De acuerdo con centros de estudio locales, ya hay laboratorios operando en Buenos Aires.

 

La situación más grave la sufre Rosario (provincia de Santa Fe), ciudad que según el periodista Jorge Lanata, ya se conoce como “la Medellín argentina”, porque el poder de los narcos crece vertiginosamente y tiene la tasa de homicidios más alta del país: 22 muertos por cada 100.000 habitantes, en buena parte por el sicariato. En 2013 fueron detenidos más de 4.000 narcotraficantes principalmente colombianos y bolivianos, con vínculos con el Cartel del Norte del Valle y de Cali, según reveló el secretario de Seguridad del gobierno de Cristina Kirchner, Sergio Berni, quien también confirmó la existencia de 1.400 pistas de aterrizaje irregulares en la frontera norte.

 

La ruta de la droga argentina es: Rosario, Buenos Aires, Brasil, Guinea Bissau y Europa. El fiscal de la ciudad de Rosario, Guillermo Camporini, le dijo al periódico ABC que Rosario resulta clave para los narcos por su ubicación geográfica, entre otras cosas. “Rosario es un lugar ideal para el paso de las rutas que vienen del norte, donde está Bolivia, que produce cocaína. A ello se suma que allí se asentaron narcos por el alto grado de corrupción”. El norte del país no se escapa al auge del tráfico de drogas. La llamada Triple Frontera, donde Argentina limita con Paraguay y Brasil, es escenario del tránsito de cocaína hacia Europa, además de ser uno de los centros de lavado de dinero más grandes del país.

 

La prensa local señala que Argentina ha multiplicado la importación de efedrina, un compuesto usado en la producción de drogas sintéticas y estimulantes. De 200 kilos pasó a comprar más de 20 toneladas al año, con permiso oficial. En Buenos Aires ya han caído bandas vinculadas al Cartel de Sinaloa, que producían éxtasis. Informes de seguridad muestran que desde 2005, cuando la DEA dejó a Perú, Bolivia y Colombia desprovistas de precursores químicos necesarios para la producción, los narcos los buscaron en Argentina, país productor de petroquímicos y pocos controles. Informes de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Crimen (ONUDC) dan cuenta de que Argentina, comparado con otros países de la región, tiene la tasa más alta de consumo de cocaína y de anfetaminas, y es la primera o la segunda en cuanto a fumadores de marihuana.

 

¿Se avecina una nueva guerra contra las drogas en la región? Analistas argentinos no lo creen. Adriana Rossi, investigadora de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) dice que “Argentina no es Colombia ni México”.

 

Durante el kirchnerismo la colaboración entre Argentina y Estados Unidos fue prácticamente nula. Sin embargo, una reciente carta al presidente Mauricio Macri de dos miembros del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de EE.UU. hace prever que las puertas se abarirán pronto. El republicano Ed Royce y el demócrata Eliot Engel le recomiendan al gobierno argentino “mejorar la cooperación en el tema de la lucha contra el narcotráfico”.

 

Miembros del peronismo dicen que “hay temores sobre tal colaboración, pues EE.UU. siempre ha querido tener una base en la triple frontera y con el actual gobierno esa es una opción posible”. Señalan que las condiciones están dadas: aumento del tráfico y fuerzas de seguridad lejos de la profesionalización necesaria para combatir el problema.

 

“Las experiencias internacionales, especialmente las de Colombia y México, han mostrado el fracaso de tales estrategias. El presidente está pensando en un plan integral para combatir el flagelo”, explicó un funcionario del gobierno Macri, que estudia cuidadosamente el plan de lucha contra las drogas de su aliado político Sergio Massa, quien tomó como bandera de su campaña la “guerra contra el narcotráfico”.

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