Se viene el monitoreo de salud a través de teléfonos inteligentes

0

Si alguna vez se ha sentado en una sala de espera de un consultorio, junto a alguien con una tos seca y con sólo una pila de revistas viejas como compañía, entonces puede que se haya preguntado si el sistema sanitario está a la altura del siglo XXI.

Pareciera como si la asistencia social tuviera una desesperada necesidad de reanimación cardiopulmonar. La cuestión es si la tecnología será lo que le devuelva la vida.

Daniel Kraft es un doctor que dirige la escuela de medicina de la Singularity University, una organización ubicada en Silicon Valley, Estados Unidos, que ofrece cursos sobre cómo la tecnología va a interrumpir el statu quo en una variedad de industrias.

Cuando fue entrevistado por la BBC llevaba un dispositivo que se parecía sospechosamente a un tricorder, el escáner característico de la saga de ciencia ficción Star Trek. “Esta es una maqueta de tricorder médico que te puede escanear para obtener información. Lo coloco en mi frente y me da el ritmo cardíaco, mi saturación de oxígeno, temperatura y presión arterial, y puede comunicar esa información a mi teléfono inteligente”, explica.

If you’ve ever sat in a waiting room of an office next to someone with a dry cough and just a pile of old magazines for company, then you may have wondered if the health system is up to the twenty-first century .

It seems as if the social assistance had a desperate need for CPR. The question is whether technology will be what life will return .

Daniel Kraft is a doctor who runs the school of medicine at Singularity University, an organization based in Silicon Valley, United States , offering courses on how technology will disrupt the status quo in a variety of industries.

When interviewed by the BBC had a device that looked suspiciously like a tricorder , scanner characteristic of the science fiction saga Star Trek. ‘ This is a model of medical tricorder that you can scan for information. I place on my forehead and gives me heart rate, my oxygen saturation, temperature and blood pressure, and can communicate this information to my smart phone ” , explains .

El doctor Kraft predice que, en el futuro, estos dispositivos estarán conectados a través de teléfonos con agentes de inteligencia artificial, que a su vez estarán conectados a supercomputadores como la IBM-Watson. Esto ofrecerá a las personas un diagnóstico instantáneo y preciso. “Es posible que diga: ‘Daniel, esto no pinta bien, necesitas ir a una sala de emergencias’, o quizás diga que probablemente sólo sea una gripe que ronda en el vecindario y que tus síntomas son consistentes con ello”.

Actualmente no existe un dispositivo así en el mercado, pero en Estados Unidos hay un premio de US$10 millones para quien diseñe uno que sirva en los hogares. Unos 300 equipos están compitiendo. Los dispositivos portátiles, como la FuelBandde Nike o el Jawbone’s Upestán haciendo que la gente sea más consciente de la salud.

Hoy en día pareciera que hay una aplicación para cada enfermedad. Los diabéticos pueden monitorear los niveles de azúcar a través de los teléfonos; existen aplicaciones para hacer un seguimiento de la dieta, del embarazo y de los ciclos menstruales. Incluso es posible habilitar en los celulares manguitos para tomar la presión.

Kraft lleva cuatro pulseras que monitorean una serie de cosas, incluyendo las pulsaciones, sus patrones de sueño y cuántos pasos da al día. Dice que este tipo de dispositivos lo hacen “el CEO (como se llama al director ejecutivo de una empresa) de su propia salud”. Y considera que los doctores, en vez de pastillas, recetarán cada vez más herramientas como ésta.

“Es posible que al recetar ejercicio te diga ‘aquí tienes una pulsera y quiero que la lleves y que veas que estás mejorando”, señala el médico.

El año pasado, el Departamento de Salud de Reino Unido anunció que estaba evaluando la posibilidad de que los doctores receten aplicaciones, lo que lleva a algunos expertos a cuestionar el papel que jugarán en la asistencia sanitaria del futuro. Por su parte, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos anunció en septiembre que sólo regularía un pequeño número de aplicaciones que pueden servir de instrumento médico.

“Este tipo de herramientas puede ser valioso, pero existen cuestiones de privacidad como la disposición de los pacientes a compartir información con sus doctores, así como determinar cuán precisos son esos datos”, señala Mary Hamilton, directora de asesorías de los laboratorios Accenture’s Technology.

Recientemente, Accenture y Philips realizaron una demostración de una prueba de concepto en la cual un cirujano utilizó un anteojo de Google que le permitía monitorear simultáneamente los signos vitales del paciente y reaccionar a los acontecimientos de la intervención sin tener que quitarle la vista.

Hamilton explica que este tipo de dispositivos también se puede utilizar para obtener instantáneamente los datos del paciente cuando el doctor está haciendo la ronda en el hospital.

Si la tecnología portátil y la información que genera se integran a los servicios sociales, los médicos de familia sabrán exactamente si los pacientes están siguiendo las órdenes del doctor. “Si haces un buen trabajo, es posible que bajen las primas de tu seguro o que la asistencia pública te dé algún incentivo, como entradas a un concierto”, dice Kraft. Algunas aseguradoras ya están ofreciendo bajar las primas a aquellos que prueben llevar un estilo de vida sano.

El año pasado, durante una conferencia de salud, el empresario tecnológico Vinod Khosla, cofundador de Sun Microsystems, hizo la extraordinaria afirmación de que en el futuro la tecnología remplazará el 80% de lo que hacen los doctores.

Comparó el actual sistema sanitario con “brujería” y argumentó que el aprendizaje automático será una herramienta mucho más eficiente, exacta y barata. Kraft asegura que el cambio ya está sucediendo. “Existen anestesiólogos robóticos que empezarán a funcionar y habrá aplicaciones para tomar fotos de lesiones en la piel que harán un mejor trabajo que los dermatólogos”.

Entre tanto, la supercomputadora Watson de IBM estará disponible a partir de febrero para cualquier hospital o clínica que quiera tener su opinión sobre temas oncológicos. Gracias a su habilidad para procesar y analizar grandes cantidades de datos, puede ser ese segundo par de ojos que los doctores necesitan.

Pero no sólo las máquinas están cambiando la forma en que se practica la medicina. Cuando Jack Andraka, un joven de 14 años, descubrió -con una búsqueda de Google y pidiendo prestado un espacio en un laboratorio cerca de la Universidad Johns Hopkins- una nueva forma de diagnosticar cáncer de páncreas, se evidenció que la forma en que se estaban haciendo las cosas podían cambiar.

El profesor Raymond McCauley dirige el primer laboratorio de bio-hack de Estados unidos, en donde el público está invitado a “jugar con ADN” y realizar otros experimentos. “Los asuntos que hace unos años eran grandes proyectos académicos y del gobierno, ahora son una cuestión que estudiantes de secundaria pueden hacer en sus sótanos”, señala.

Cualquiera sea el futuro de la asistencia sanitaria, hay pocas dudas de que el sistema tiene una necesidad desesperada de ajustes. “Son muchos los retos (de la asistencia sanitaria) en cuanto a costos, envejecimiento de las poblaciones y grandes cantidades de información fragmentada, pero con estas tecnologías nuevas y exponenciales tenemos la oportunidad de ayudar a reinventar el ciudado de la salud y la medicina”, señala Kraft.

“Entonces realmente podremos ocuparnos de la salud en vez de lo que hacemos ahora, que es de la enfermedad”.

ElDiario24.com

Dr. Kraft predicts that in the future, these devices will be connected through mobile agents with artificial intelligence, which in turn will be connected to supercomputers such as the IBM -Watson . This will give people instant and accurate diagnosis . ” You may say, ‘Daniel , this does not look good , you need to go to an emergency room ‘ , or perhaps say probably just a flu that round in the neighborhood and your symptoms are consistent with it.”

Currently there is no such a device on the market, but in the U.S. there is a prize of $ 10 million to design one who serves in homes. About 300 teams are competing . Portable devices , such as Nike or Jawbone ‘s FuelBandde Upestán making people more health conscious .

Today there seems to be an application for each disease. Diabetics can monitor blood sugar levels through the phone , there are apps to track diet , pregnancy and menstrual cycles. It is even possible to have in cell sleeves to take the pressure.

Kraft has four bracelets that monitor a number of things , including heart rate, sleep patterns and how many steps I give up . He says that these devices do ” the CEO ( as you call the CEO of a company ) for their own health .” Y considers the doctors , instead of tablets , increasingly prescribed tools like this .

“It is possible to prescribe exercise will say ‘ here’s a bracelet and I want you to take her and you see you’re getting better ,” says the doctor.

Last year , the Department of Health UK announced that it was evaluating the possibility of doctors prescribing applications , leading some experts to question the role they will play in the future of healthcare . Meanwhile, the Food and Drug Administration of the United States announced in September that regulate only a small number of applications that can serve as a medical instrument.

“This kind of tools can be valuable , but there are privacy issues and the willingness of patients to share information with their doctors, and determine how accurate are the data ,” said Mary Hamilton , director of consulting for Accenture ‘s Technology Labs .

Recently, Accenture and Philips made ​​a demonstration of a proof of concept in which a surgeon used a telescope that allowed Google to simultaneously monitor the patient’s vital signs and react to events in the intervention without taking his eyes .

Hamilton explains that these devices can also be used for patient data instantly when the doctor is doing the rounds in the hospital.

If the laptop technology and information generated integrate social services, family doctors will know exactly whether patients are following doctor’s orders . ” If you do a good job , you may lower your insurance premiums or welfare give you some incentive , such as tickets to a concert ,” says Kraft. Some insurers are already offering lower premiums to those who try to carry a healthy lifestyle .

Last year, during a conference of health, technology entrepreneur Vinod Khosla, founder of Sun Microsystems , made the extraordinary claim that in the future technology will replace 80% of what the doctors.

He compared the current health care system “witchcraft” and argued that machine learning is a much more efficient , accurate and inexpensive tool . Kraft says the change is already happening. “There are robotic anesthesiologists will start running and applications to take photos of skin lesions that will do a better job than dermatologists .”

Meanwhile, IBM Watson supercomputer will be available from February for any hospital or clinic that wants to have their say on cancer topics . With its ability to process and analyze large amounts of data , it may be that second pair of eyes that doctors need .

But the machines are not only changing the way medicine is practiced . When Jack Andraka , a young man of 14, he discovered – with a Google search and borrow space in a laboratory near Johns Hopkins- a new way to diagnose pancreatic cancer , we found that the way they were doing things could change .

Professor Raymond McCauley heads the first laboratory bio -hack of United States , where the public is invited to ” play with DNA ” and perform other experiments. “The issues that some years ago were large academic and government projects , are now a matter that high school students can do in their basements ,” he says .

Whatever the future of health care , there is little doubt that the system is in desperate need of adjustments. ” There are many challenges ( health care ) as to costs, aging populations and large amounts of fragmented information , but with these new technologies and exponential have the opportunity to help reinvent ciudado health and medicine ” says Kraft.

“Then we can really deal with health rather than what we do now , which is the disease.”

ElDiario24.com

Traduction by Google Translator

Share.

Deja un comentario