logo
Internacional

Xi Jinping el líder chino con más poder desde Mao


Cómo Xi Jinping se convirtió en el líder chino con más poder desde Mao (y qué desafíos enfrenta)

Este 16 de octubre, el Partido Comunista de China (PCCh) inicia su 20º Congreso, una de las reuniones más importantes en la historia de la formación.

Como se conformó la elección de los congresales

 El próximo XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) contará con la asistencia de 2.296 delegados que pasaron por un proceso electoral riguroso y meticuloso.

Elegidos por 38 unidades electorales para representar a los más de 96 millones de miembros del Partido, los delegados revisarán los informes de labor presentados por el XIX Comité Central del PCCh y la XIX Comisión Central de Control Disciplinario (CCCD) del PCCh en el congreso quinquenal en Beijing.

Presentarán las opiniones y solicitudes de los miembros del Partido y del público, discutirán y decidirán los principales asuntos del Partido, y elegirán un nuevo Comité Central del PCCh y una nueva CCCD.

El Comité Central del PCCh con el camarada Xi Jinping como núcleo prestó gran atención a la elección de los delegados al congreso del Partido.

Xi planeó e hizo personalmente los arreglos relacionados con la elección. Presidió las reuniones de liderazgo del Partido para discutir este tema, estableciendo los principios directrices, requerimientos, objetivos y tareas para la elección.

Asistió a múltiples sesiones informativas sobre el avance del proceso electoral y dio instrucciones clave, como fortalecer el liderazgo del Partido, establecer estándares estrictos para los candidatos, revisar cuidadosamente la integridad de los candidatos, optimizar el espectro de los delegados, y hacer cumplir estrictamente la disciplina electoral.

El Comité Central del PCCh solicitó a las organizaciones del Partido en todos los niveles que desempeñen un papel líder y decisivo en todos los aspectos de la elección, desde la nominación y revisión de candidatos hasta la votación.

Proceso riguroso de elección

Se han establecido criterios estrictos para los delegados. Deben ser excelentes miembros del Partido en términos de ideología, integridad política, capacidad de trabajo y estilo de vida, y desempeños en su propio trabajo y como delegados.

Se ha diseñado un minucioso proceso electoral para garantizar la naturaleza avanzada y la amplia representación de los delegados.

La nominación de candidatos comenzó desde el nivel primario con la participación de todas las organizaciones primarias del Partido y de cerca de 99,5 por ciento del total de miembros del Partido.

Se hicieron esfuerzos para facilitar su participación. Por ejemplo, cada miembro del Partido de la aldea Peizhuang, en la provincia central china de Henan, recibió un diagrama de flujo de la elección, clasificado en siete secciones y 25 pasos.

"El diagrama es muy claro y fácil de entender", dijo Pei Degong, jefe del Partido en la aldea.

Se llevaron a cabo amplias campañas de concienciación y se establecieron equipos especiales de inspección para evitar malas prácticas en la elección.

Lo mejor de los Comunistas Chinos fue elegido

Con una edad promedio de 52,2 años, los delegados incluyen a miembros del Partido de diversos grupos de edad, pero los que se afiliaron al Partido después del lanzamiento de la reforma y apertura en 1978 conforman la mayoría.

De los delegados, 771 trabajan en la primera línea, representando el 33,6 por ciento del total, y más del 95 por ciento del total tienen una educación universitaria de nivel medio o superior.

En total, 619 delegados son mujeres y 264 pertenecen a 40 grupos de minorías étnicas diferentes.

Diversos sectores de la sociedad tienen sus representantes, incluyendo la economía, la ciencia y tecnología, la defensa nacional, el poder judicial, la fiscalía y la seguridad pública, la educación, la publicidad, la cultura, la atención médica, el deporte y la administración social.

Existen figuras sobresalientes entre los delegados, como el destacado epidemiólogo Zhong Nanshan de 85 años, íconos juveniles como el patinador de pista corta y medallista de la Olimpiada de Invierno Wu Dajing, así como Zhang Guimei, maestra dedicada a mejorar la educación de las niñas en zonas montañosas, y la astronauta Wang Yaping.

"Es un honor pero también una gran responsabilidad ser elegido delegado", dijo Meng Xiangfei, científico en jefe de investigación y desarrollo de aplicaciones de supercomputadoras en el Centro Nacional de Supercomputación de Tianjin.

"Como delegado del nivel primario, me esforzaré por cumplir las expectativas del Partido y del pueblo", dijo Zhao Jing, un técnico maquinista nacido en la década de 1980. 

En ella, se espera que Xi Jinping reciba un tercer mandato de cinco años y se consolide así como probablemente el líder chino más poderoso desde Mao Zedong en la década de 1970.

El PCCh no establece ningún límite de mandato. Pero ningún líder además de Mao, el fundador de la China comunista, ha cumplido con un tercer periodo en el poder.

Su ascenso se produce después de la reforma constitucional de 2018, en la que se abolió el límite de dos mandatos que existía para ejercer la presidencia del país, abriendo así la posibilidad de que Xi, de 69 años de edad, permanezca en el poder por el resto de su vida.

Esa norma que existía desde 1982 limitaba el poder de Xi, que es, al mismo tiempo, secretario general del PCCh, jefe de Estado y presidente de la Comisión Militar Central de China, por lo que dirige las Fuerzas Armadas del país.

Pero ya no más.

Acciones importantes de Xi Jinping durante su mandato hasta hoy

Durante los 10 años que lleva en el poder, Xi ha reforzado el control del Partido Comunista sobre todos los aspectos de la vida en el país y ha afianzado la posición de China como potencia económica y militar mundial.

Paradójicamente, cuando llegó al poder en 2012pocos esperaban que se convirtiera en un líder sin contrapesos internos en el PCCh; de hecho, se pensaba que sería un dirigente reformista y conciliador.

"No va a ser un líder dominante como Deng (Xiaoping) o Mao (Zedong). Va a tener que crear consensos entre el liderazgo del Partido", le dijo entonces a la BBC el periodista y académico estadounidense Sidney Rittenberg.

No fue así. En una mirada retrospectiva, muchos expertos atribuyen esos errores de percepción al hecho de que Xi es hijo de un líder histórico del PCCh que era reformista, cuyos pasos se pensaba que iba a seguir, y al hecho de que el actual mandatario fue bastante discreto sobre sus ideas mientras escalaba dentro de la jerarquía del partido.

"Las dos décadas que precedieron a Xi, bajo Jiang Zeming y Hu Jintao, fueron décadas de liderazgo colectivo, de consenso, incluso se podría decir, mínimo común denominador; y ese período generó una tremenda corrupción, de faccionalismo y de mala toma de decisiones. Se esperaba que Xi Jinping siguiera esa tradición", apunta Daniel Russell, quien fue secretario asistente para Asia durante el gobierno de Barack Obama, a la BBC.

"Es irónico que, como actor político, Xi cumpliera religiosa y cuidadosamente el consejo de Deng Xiaoping de 'esconder la fuerza y aguardar el momento'. Sin embargo, cuando llegó al poder, demostró no ser el reformador que la gente podría haber esperado y ciertamente no demostró el tipo de continuidad que se preveía", agregó.

Pero ¿cómo hizo Xi para convertirse en el líder de China con mayor poder en décadas?

Consolidando el poder de Xi Jinping

Al poco tiempo de haber llegado al poder, empezó a ser evidente que Xi se estaba alejando del modelo de liderazgo colectivo que imperaba en China y que se estaba estableciendo como fuente principal de las decisiones del país, señaló Russell.

"Él pasó por alto y socavó los mecanismos burocráticos tradicionales del Estado, los ministerios del gobierno, etc., y comenzó a crear lo que llamaron grupos de liderazgo. Grupos, con Xi Jinping como presidente, para todos los temas importantes y que de alguna manera reemplazaron el trabajo del gobierno y acumularon la toma de decisiones en manos del partido y, específicamente, en las de Xi Jinping", afirmó.

Al mismo tiempo, Russell destacó que Xi redujo el número de altos funcionarios en la cima del máximo órgano de toma de decisiones, el Comité Permanente del PCCh (formado únicamente por siete personas), y lanzó una campaña anticorrupción cuyos fines reales iban más allá de castigar esta lacra.

"No fue una campaña por 100 días, como es tradicional en China. Ni de seis meses o acaso un año, para eliminar a los delincuentes más atroces. Era un mecanismo para fortalecer su poder personal de forma sistemática, purgando a sus enemigos y creando una atmósfera de temor en los niveles más altos de la estructura del partido, al mismo tiempo que se ganaba la confianza de la población", apunta el ex secretario asistente para Asia de EE.UU.

Steve Tsang, director del Instituto China de la Universidad de Londres, considera que esta operación anticorrupción fue fundamental para Xi.

"Esa operación ha sido absolutamente vital para la consolidación de su poder y posición", comentó Tsang a la BBC.

Tsang afirma que esta operación tenía una doble función, pues además de luchar contra la corrupción era una campaña de ratificación del partido.

"Juntando esas dos vertientes, Xi podía usar la campaña para sacar del camino a todos los altos funcionarios del partido que no estuvieran siguiendo su línea política o que no le resultaran útiles de otras maneras", dijo.

"Así, él fue capaz de consolidar el poder y, en el plazo de 5 años, cambió el sistema operativo del Partido Comunista de China sin cambiar su estructura", agregó.

Economía y sociedad

Más allá de la política, durante su mandato Xi ha consolidado también su poder sobre el país reduciendo la autonomía de incluso las más poderosas empresas privadas chinas y sometiéndolas a los designios del Estado, lo que en algunos casos les ha causado grandes pérdidas.

Esto llevó a que, por primera vez en 7 años, se redujera la participación del sector privado entre las mayores compañías del país.

Según el medio económico especializado Bloomberga finales de 2021, de las 100 empresas más valiosas por capitalización de mercado, 49 eran privadas, un descenso en comparación con las 53 de 2020.

Las estrictas regulaciones impuestas por Pekín sobre sectores como internet, bienes raíces y educación derivaron en la pérdida de US$1,5 billones en el valor de las acciones en bolsa de estas compañías.

Al mismo tiempo, y valiéndose de su política de covid cero, el gobierno de Xi ha logrado incrementar hasta grados no vistos el control del gobierno sobre la vida de los ciudadanos.

Ahora, gracias a que los ciudadanos deben estar constantemente registrando su presencia a través de apps, el Estado puede saber con precisión y en tiempo real qué está haciendo cada persona.

Lucy Hornby, investigadora visitante del Centro Fairbanks de Estudios sobre China de la Universidad de Harvard y veterana ex corrresponsal del Financial Times en China, es crítica de estas medidas adoptadas por el gobierno de Xi durante la pandemia.

"Ganaron algo de tiempo, pero no lo aprovecharon bien. Usaron ese tiempo para crear un Estado de vigilancia, en lugar de usarlo para desarrollar vacunas e inmunidad dentro de su propia sociedad", le dijo Hornby al programa Real Story de la BBC.

Una sociedad que favorece al líder fuerte

Pero mientras la concentración de poder por parte de Xi es vista con ojos críticos desde Occidente, dentro de la sociedad china las percepciones varían.

Así, por ejemplo, aunque la lucha contra la corrupción le haya servido a Xi para librarse de adversarios políticos, se trata de una causa que tiene apoyo entre los ciudadanos.

Por otra parte, según explicó Hornby, hay muchos chinos que consideran importante que exista una persona que tenga la última palabra sobre los temas.

"Hay una gran tendencia, especialmente en los Estados de partido único, de querer tener un punto único de toma de decisiones. Y, por supuesto, toda la propaganda del Partido Comunista durante 70 años siempre ha versado sobre tener una estructura de partido monolítica, así que creo que la gente lo acepta porque así son las cosas", agregó.

Víctor Gao, un académico del Centro para China y la Globalización, un grupo de análisis con sede en Pekín, considera que el liderazgo de Xi ha sido favorable para su país.

"China nunca ha estado tan unido como ahora y esto se debe parcialmente al hecho de que durante los últimos 10 años Xi Jinping ha ejercido un liderazgo fuerte dentro del Partido Comunista de China, entre los militares chinos, así como en el gobierno chino y entre la población".

Extractado por ACERCANDO NACIONES de fuentes diversas (BBC, Xinghua)



En esta nota
#RepúblicaPopularChina
#XXCongresoNacionalDelPartidoComunistaDeChinaPCCh
Compartir en

Tal vez te interese leer

Seguí a AN en nuestras redes sociales

Newsletter

Suscribite para recibir las últimas noticias.

jueves 02 de febrero de 2023

Copyright © 2023 Acercando Naciones - Buenos Aires, Argentina. Todos los derechos reservados.