Cultura

Una agenda para la cultura digital

A partir de los intercambios en el Foro Hacia una Agenda para la Cultura Digital en la Argentina, Natalia Calcagno continúa el debate sobre el rol del Estado frente a la convergencia tecnológica.

Por Natalia Calcagno * ¿Cuál es el valor de la creatividad en la era digital? ¿Internet es solamente un soporte? ¿Tiene sentido un sistema jurídico que protege derechos de copia en un entorno tecnológico basado justamente en la posibilidad de copiar fácilmente? ¿Cuál es el rol del Estado frente a la convergencia tecnológica?

Estas y otras preguntas fueron ejes del Foro Hacia una Agenda para la Cultura Digital en la Argentina, que tuvo lugar en septiembre pasado en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Organizadas por el Sistema de Información Nacional de la Cultura Argentina (SInCA) de la Secretaría de Cultura de la Nación, las dos jornadas de trabajo analizaron los aspectos económico, social, tecnológico y regulatorio.

From exchanges in forum Towards a Digital Agenda for Culture in Argentina , Natalia Calcagno debate continues about the role of the State to technological convergence.

By Natalia Calcagno * What is the value of creativity in the digital age ? Does the Internet is only a stand ? Does it make sense a legal system that protects copyright in a technological environment based precisely on the ability to easily copy ? What is the role of the state versus technological convergence ?

These and other questions were axes Forum Towards a Digital Agenda for Culture in Argentina , held last September at the Faculty of Economic Sciences of the UBA . Organised by the National Information System of Culture Argentina ( SInCA ) of the Ministry of Culture of the Nation , the two working analyzed the economic, social , technological and regulatory aspects . Y alcanzaron una primera gran conclusión: hay problemas y desafíos que se inauguran en la era digital y que todavía no están claros ni suficientemente debatidos; es necesario entonces definir una agenda para la cultura digital de manera colectiva y plural, antes de que la definan unos pocos grandes grupos económicos interesados en la temática.

Para empezar, es fundamental, prioritario y hasta obvio a esta altura del desarrollo tecnológico reducir al mínimo la brecha digital, es decir, es necesario incluir a todos en el uso de las nuevas tecnologías, porque de otra manera se profundizan los abismos sociales, políticos, económicos y culturales, y por lo tanto, se vulneran derechos.

Rodolfo Hamawi, director nacional de Industrias Culturales, planteó otro nudo a resolver: “En el mundo digital la concentración económica no desaparece, y en algunos casos se exacerba. Cuando hay lógica comercial en el tráfico de contenidos culturales, el Estado tiene que regular para garantizar el acceso y evitar la exclusión”. En Internet hay alrededor de 700 millones de sitios activos, se comparten 500 millones de fotos cada día y se suben por minuto 100 horas de grabación a YouTube. Sin embargo, los canales masivos para acceder a semejante producción son muy pocos –Google, Yahoo, Facebook o YouTube– y determinan la forma en que las personas acceden a Internet y, a través de estos canales, ven el mundo.

La digitalización abre también una nueva dimensión del derecho a la información. Esto queda claro, por ejemplo, en las nuevas Constituciones de países latinoamericanos como Ecuador, Bolivia o México, que plantean el acceso a las TIC y a Internet como derecho constitucional.

“La nube”, ese cúmulo inabarcable de contenidos que parece estar en ninguna parte y en todas, rejerarquiza los consumos de manera globalizada a través de los buscadores. Estos definen los contenidos que ven los usuarios (y los que no) in-dexando búsquedas y priorizando unos sitios por sobre otros. En este sentido, asegurar la neutralidad de la red aparece como una necesidad básica. Para permitir la libertad de información y expresión, y también para garantizar la visibilidad de los productores culturales regionales no masivos. “La nube no es otra cosa que un montón de servidores en un oscuro sótano de Idaho, regido por las leyes donde están dichos servidores”, señaló Beatriz Busaniche, secretaria de Fundación Vía Libre, para sub-rayar la necesidad de dotar a la red de una neutralidad que evite manipulaciones de grandes jugadores globales.

¿Y qué pasa con el derecho de autor cuando las tecnologías digitales no hacen otra cosa que copiar información de un dispositivo a otro? “La creatividad debería encontrar en lo digital una oportunidad de revalorizarse. Es un buen momento para repensar el justo valor que debe tener la creatividad, transformando los paradigmas de la era industrial”, afirmó Roberto Igarza, especialista en comunicación y tecnologías. Otro tema a resolver: cómo compatibilizar la libertad de acceso con la propiedad intelectual; cómo garantizar a los autores que vivan de sus creaciones, con una justa retribución por su trabajo.

En el Foro, del que participaron, entre otros, Pedro Less Andrade (director de Google Argentina), Osvaldo Nemirovsky (TDA), Silvina Reyes (Cámara Argentina de Comercio Electrónico), Washington Uranga (periodista de Página/12), Hernán Botbol (fundador de Taringa!) y Víctor Yunes (Sadaic), hubo una temática que atravesó todos los paneles: el rol del Estado. Sin dudas, la intervención de lo público en el mundo digital se traduce a partir de iniciativas como Conectar Igualdad, que con cada computadora entrega miles de contenidos y herramientas que permitan generarlos. O la Televisión Digital Abierta, una innovación tecnológica gratuita y masiva con un fuerte sentido de inclusión. O Argentina Conectada, que dirige la inversión pública allí a donde no va la privada, instalando cableado para el acceso a Internet en zonas vulnerables o de baja densidad de población.

Estos diversos tipos de intervención del Estado en la esfera de la cultura digital –regulando relaciones, proveyendo infraestrucura, equipamiento, conectividad y contenidos– son necesarios para que el mundo conectado sea un espacio donde todos puedan ejercer su derecho a expresarse y a informarse con libertad e igualdad. Y en este sentido, son los no conectados quienes más necesitan del Estado para no quedar excluidos de una nueva etapa civilizatoria en la que los bienes culturales se han desmaterializado, transformándose en bytes que modifican las pautas de consumo y de producción cultural.

* Socióloga (UBA), coordinadora de los Programas Sistema de Información Cultural de la Argentina (SInCA) y Laboratorio de Industrias Culturales (LIC), Secretaría de Cultura de la Nación.

Página12And achieved a first major conclusion: there are problems and challenges that were opened in the digital age and are not yet clear nor sufficiently debated , it is then necessary to define an agenda for the digital culture of collective and plural way , before defining a few large business groups interested in the subject .

To begin , it is critical , priority and even obvious at this stage of technological development to minimize the digital divide , ie , it is necessary to include everyone in the use of new technologies , because otherwise the social chasms deepened , political , economic and cultural , and therefore rights are violated .

Rodolfo Hamawi , National Director of Cultural Industries , raised another knot to solve: " In the digital world economic concentration does not go away , and in some cases is exacerbated. When business logic in traffic of cultural content , the state must regulate to ensure access and avoid foreclosure . " On the Internet there are about 700 million active websites shared 500 million photos are uploaded each day and 100 hours per minute YouTube recording . However, access to mass channels such production are very few, Google , Yahoo , Facebook or YouTube - and determine how people access the Internet, and through these channels , see the world.

Digitization also opens a new dimension of the right to information. This is clear , for example, in the new constitutions of Latin American countries like Ecuador , Bolivia and Mexico , raised access to ICTs and the Internet as a constitutional right .

"The cloud " that boundless wealth of content that seems to be nowhere and all , global consumption rejerarquiza way through the search engines. These define the content that users see ( and not) in- dexando searches and prioritizing some sites over others. In this regard, ensure net neutrality appears as a basic need. To allow freedom of information and expression , and also to ensure the visibility of non- massive regional cultural producers. " The cloud is nothing but a bunch of servers in a dark basement of Idaho , ruled by the laws where the servers are ," said Beatriz Busaniche , secretary Vía Libre Foundation, for sub - scratching the need to provide network of neutrality to avoid manipulations of large global players.

And what about copyright when digital technologies do nothing to copy information from one device to another ? "Creativity should find in it an opportunity to revalue digital . It is a good time to rethink the fair value should have the creativity , transforming the paradigms of the industrial age , "said Roberto Igarza , communication specialist and technologies. Another issue to be resolved: how to reconcile freedom of access to intellectual property , how to ensure that authors who live in their works, with a fair return for their work.

The Forum , which was attended , among others, Pedro Less Andrade (director of Google Argentina ) , Osvaldo Nemirovsky (TDA ) , Silvina Reyes ( Argentina Electronic Chamber of Commerce ), Washington Uranga ( Página/12 journalist ) , Hernán Botbol ( ! founder Taringa) and Victor Yunes ( Sadaic ) , was a theme that went through all the panels : the role of the state . Undoubtedly, the intervention of the public in the digital world results from initiatives such as Connect Equality , each computer that delivers thousands of content and tools to generate them. Or the Digital Television Broadcasting , technological innovation and mass free with a strong sense of inclusion. Or Argentina Connected , directed public investment where there is not going private , installing wiring for Internet access in vulnerable or low population density areas.

These various types of state intervention in the sphere of culture digital - regulating relationships , providing infraestrucura , equipment , connectivity and content - are necessary for the connected world is a place where everyone can exercise their right to express themselves and learn freely and equality. And in this sense , are not connected those who need the state to not be excluded from a new stage of civilization in which the cultural assets have been dematerialized , becoming bytes that change patterns of consumption and cultural production.

* Sociologist (UBA ) , coordinator of the Cultural Information System of Argentina ( SInCA ) and Laboratory of Cultural Industries ( SCI) , Ministry of Culture of the Nation Program .

Pagina12

AN Logo
Suscribite al Newsletter de Acercando Naciones para recibir lo último en información sobre Diplomacia, Cultura y Negocios.