Comercio Internacional

RCEP, el mayor tratado de libre comercio del mundo

Las claves del RCEP, el mayor tratado de libre comercio del mundo (y cómo afecta a América Latina)

ACERCANDO NACIONES ha extractado el siguiente texto de varias publicaciones, pues creemos que , amén de ser el mayor tratado de libre comercio del mundo, parecería que sus claves son altamente peligrosas para la subsistencia del pequeño y mediano productor local.

Además se podría pensar que la concentración de la titularidad de tierras en maxi empresas multinacionales, pero que el tratado les confiere los mismos derechos que a las PYMEs locales, afectaría directamente a la fijación de precios tanto local como internacionalmente.

Llevamos a nuestra audiencia este tema para que formen su propia opinión
Jorge E. Tuero

Tras una década en proceso, el mayor acuerdo comercial del mundo es un hecho.

Líderes de Asia firmaron este domingo en Hanoi el megatratado que incluye a los diez miembros de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (Asean) además de China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.

Entre todos los miembros suman casi un tercio de la población mundial y el 29% del Producto Interno Bruto del planeta.

El acuerdo, que lleva el nombre de RCEP (siglas en inglés de Regional Comprehensive Economic Partnership, Alianza Integradora Económica Regional), será mayor que el de T-MEC (Estados Unidos, México y Canadá) y que la Unión Europea.

India también formó parte de las negociaciones, pero se retiró el año pasado por su preocupación de que la reducción de aranceles perjudicaran a sus productores.

Que es realmente el RCEP ?

La Asociación Económica Integral Regional (Regional Comprehensive Economic Partnership, RCEP, por sus siglas en inglés) es un mega acuerdo comercial que incluye a diez países del Sudeste Asiático y otros seis socios comerciales. 

Será el acuerdo comercial más grande a nivel mundial.

El RCEP no sólo cambiará las reglas sobre la exportación e importación de bienes y servicios; cambiará la forma en que los gobiernos deciden sobre los derechos de tierras y quiénes tienen acceso a ellos.

Tiene el potencial de aumentar el acaparamiento de tierras en toda Asia — que ya es un enorme problema en esta región.

Las consecuencias son de gran alcance, pues pone en riesgo los medios de subsistencia de millones de agricultores y pescadores en los países miembros del RCEP, donde la población lucha por autoalimentarse.

La tierra es una necesidad básica para la agricultura. El acaparamiento de tierras por parte de inversionistas y empresas de agronegocios extranjeras despoja y pone en riesgo la vida y los medios de subsistencia de los pequeños agricultores y las comunidades indígenas que tratan de mantener la producción de alimentos.

Además, la concentración de tierras tiende a hacer más vulnerables a los países frente a la fluctuación de precios de los alimentos, la especulación y a la necesidad de importar.

Entre los países miembros del RCEP, durante la última década, más de 9 millones 600 mil hectáreas de tierras agrícolas ya fueron transferidas desde las comunidades rurales a las corporaciones extranjeras. Las mayores transferencias han ocurrido en Australia, Camboya, Indonesia y Laos. Es interesante notar que la mayoría de los acaparadores de tierra provienen de otros países del RCEP.

Compañías como Wilmar y Olam de Singapur, el conglomerado Daewoo de Corea del Sur o la empresa agrícola china Beidahuang Group, están entre las que han adquirido cientos de miles de hectáreas de tierras agrícolas, en toda la región del RCEP. En Camboya y Laos, la mayoría de los extranjeros propietarios de los campos provienen de los países limítrofes que son parte del RCEP, como Vietnam y Tailandia, seguidos por conglomerados de China y Corea del Sur.

Desde que comenzaron las negociaciones del RCEP en 2012, hemos estado viendo que el aumento del comercio electrónico y las tecnologías de la información están atrayendo a nueva corporaciones hacia la inversión en tierras agrícolas entre los países miembros del RCEP.

Existe información respecto a que Alibaba, el gigante chino de comercio electrónico, adquirió 29 campos lecheros en Nueva Zelanda totalizando 12 mil hectáreas.

Y el agresivo crecimiento de la agricultura bajo techo tiene a compañías de China, Japón y Corea del Sur invirtiendo en producción de alimentos en Singapur y Vietnam.

El acuerdo comercial del RCEP tiene el potencial de agravar y aumentar esta tendencia en el acaparamiento de tierras. El texto de la negociación es secreto, pero de acuerdo con las filtraciones, el RCEP propone reglas que facilitarán la transferencia de tierras de los productores de alimentos en pequeña escala hacia las grandes empresas de agronegocios. 

Estas disposiciones se encuentran en dos capítulos: el capítulo de inversión y el capítulo de servicios. Ambos obligan a los gobiernos a eliminar barreras a la inversión extranjera, incluyendo las inversiones en la agricultura y en las industrias de servicios relacionadas con los alimentos y la agricultura.

  • Una de las reglas importantes es la llamada “trato nacional”. Bajo el acuerdo del RCEP, cada país debe tratar a las corporaciones multinacionales de otros países del RCEP como si fueran compañías nacionales.

  • Esto significa que, a menos que hagan excepciones especiales cuando firmen el texto, países como Indonesia, las Filipinas y Tailandia, que actualmente restringen la facultad de los extranjeros a ser propietarios de tierras agrícolas, ya no podrán hacerlo más.

  • Esto se aplica de la misma manera a los comerciantes y productores de alimentos o a las instituciones financieras que inviertan en ellos.

  • En resumen, los países del RCEP tendrán que abrir, sin restricción, los mercados de tierras a todos los inversionistas que sean de la región del RCEP —y está claro que estos inversionistas tienen apetito de adquirir tierras.

  • Ambos capítulos también contienen cláusulas de ‘standstill’ y ‘ratchet’ (punto muerto y trinquete). Esto significa que los gobiernos tiene que congelar sus niveles actuales de apertura de los mercados y si aumentan la liberalización no pueden volver atrás. 

  • En la década pasada, países del RCEP como Laos y Japón, adoptaron una serie de cambios legislativos para eliminar las protecciones sobre las tierras agrícolas de las que los pequeños agricultores y las comunidades indígenas gozaban tradicionalmente, exponiéndolos a la apropiación de sus tierras por parte de las corporaciones agrícolas a gran escala.

  • El capítulo de inversiones del RCEP incluye el conflictivo mecanismo de “resolución de disputas inversionista-estado”. Esto le entregará a las compañías de la región del RCEP el derecho de demandar a los gobiernos donde inviertan, en tribunales de arbitraje privados, si las ganancias esperadas no se cumplen debido a medidas gubernamentales. 

  • Esto podría aplicarse fácilmente a la agroindustria y las industrias de servicios alimentarios.

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