Política Internacional

La Diplomacia del Ping Pong

En 1971, el Ping Pong posibilitò el reencuentro y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y la China, en el medio del momento álgido de la Guerra Fría entre ambos.

¿Quién iba a decir que gracias a un deporte la relación entre dos países se reanudaría? ¿Quién diría que este deporte sería el ping pong?

Estados Unidos y China, son dos potencias mundiales pero no siempre se relacionaron en buenos términos.

La fundación de la República Popular China en 1949 fue uno de los motivos que ocasionó la ruptura entre estos dos países.

En más de un enfrentamiento se encontraron apoyando distintos equipos, como en Corea. China decidió jugar junto con los comunistas mientras que Estados Unidos con los capitalistas.

La guerra de Vietnam también fomentó el distanciamiento, el país asiático apoyo a Vietnam y fomentó la rivalidad con los americanos.

El partido de la reconciliación tuvo como jugadores a Zuang Zedong y Glen Cowan. 

El primero era conocido mundialmente ya que había sido consagrado campeón del mundo en tenis de mesa tres veces. Ninguno de los dos sabía que se convertirían en los escritores de la diplomacia del ping pong.

El saque estuvo en la paleta del jugador chino, él fue quien dio el primer golpe.

En abril de 1971 en Nagoya, Japón se disputó el Campeonato Mundial de tenis de mesa y en ese contexto estos dos jugadores escribieron la historia.

Cowan se tomó el primer micro del Mundial que vio pasar ya que se había demorado y el de su selección había partido.

Era el del equipo chino.

A pesar de que tenía 19 años y su especialidad no eran las relaciones diplomáticas sabía que la situación con el país asiático era complicada, aun así necesitaba tomarse ese micro.

El silencio que pareció eterno, duró diez minutos y llegó a su fin cuando Zuang Zedong le obsequió al estadounidense un grabado con las montañas de Huangshang. 

Algunas versiones cuentan que ante esto, Cowan quiso retribuir el gesto pero luego de buscar en su bolso, lo único que encontró fue un peine.

A través del interprete le explicó que no podía obsequiarle eso y esperaba que lo supiera disculpar.

El punto que ganó la partida fue cuando al bajar del micro los periodistas le preguntaron si le gustaría viajar a China y él respondió que sí, que le gustaría viajar a cualquier parte del mundo que no conociera. 

A partir de aquí se inició el camino de la reconciliación entre estos dos países.

Esta historia ha sido contada más de una vez pero no siempre se han detenido a analizar un tercer protagonista, el intérprete ¿Qué habrá pensado cuando el deportista chino le pidió que se comunicara con el estadounidense? ¿Sabría que el también sería parte del cambio en las relaciones entre estas dos potencias? ¿Se le habrá cruzado por la cabeza frenar a Zuang Zedong? A pesar de que no siempre se lo menciona, él también fue parte de este partido.

El 10 de abril de 1971 después de 22 años sin contacto, la delegación de ping pong estadounidense visitó China.

La mayoría de los partidos disputados resultaron en victorias del equipo anfitrión pero el triunfo estaba en otra cancha, en otro partido.

A partir de la visita de estos jugadores, se abrió la puerta del imperio chino para darle paso en febrero del año siguiente a Richard Nixon. El primer presidente de los Estados Unidos en visitar el país asiático.

Ese mismo año las Naciones Unidas aceptaron a China.

La historia se estaba escribiendo de nuevo, el vínculo entre las dos potencias mundiales más grandes se estaba reanudando y su origen radica en el ping pong. Un deporte que logró la unión de dos países que llevaban décadas separados.

Esta historia como tantas otras es una vez más la prueba de que la política ha estado ligada al deporte en todo momento y que la Diplomacia Deportiva es una realidad incuestionable y debería (como lo es en varios países desarrollados) una Política de Estado.

Fuente elequipo-deportea.com

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