Mundo empresarial

OIT, cien años de lucha.

Pese a ser la OIT una de las agencias más antiguas de las Naciones Unidas, es hasta la fecha uno de los espacios de encuentro más singulares del sistema internacional, ya que su modelo de gobernanza tripartita representa una fuente de fortaleza y legitimidad.

“Trabajadores, empleadores y gobiernos se unen a través del diálogo para encontrar soluciones compartidas”, recordó este miércoles el Secretario General de las Naciones Unidas durante un evento celebrado en la sede de la ONU en Nueva York para conmemorar el centenario del nacimiento de la Organización Internacional del Trabajo.

Este modelo tripartito de gestión y gobernanza ha servido para “tomarle el pulso a las preocupaciones de la gente”, destacó António Guterres y señaló que la OIT ha jugado un papel central en la lucha por el progreso social a lo largo de épocas pacíficas y convulsas.

“En los últimos años, la OIT ha sido pionera en la necesidad de construir una globalización justa para ampliar las oportunidades, reducir las desigualdades y responder a las demandas de las personas en relación al acceso a un trabajo decente, un concepto que está firmemente consagrado" en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, afirmó.

Al mismo tiempo, subrayó la importancia de la Organización para aumentar las oportunidades de los jóvenes, “abrir puertas y romper techos de cristal para las mujeres”, y asegurar la justicia social “en todos los rincones del planeta”.

La importancia del futuro del trabajo

Guterres felicitó al director general de la OIT, Guy Ryder, por haber elegido el “Futuro del Trabajo” como eje central de este centenario, ya que vivimos “en una época de profunda incertidumbre, perturbación y transformación tecnológica”.

Sin embargo, alertó que nos adentramos en un futuro incierto donde se mezclan las innovaciones tecnológicas como la inteligencia artificial, que pueden ayudar al fortalecimiento de las economías y al progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con grandes alteraciones en el mercado laboral que comportan una enorme creación y destrucción de puestos de trabajo. 

El Secretario General consideró que no estamos preparados para todos estos cambios y que es necesaria una inversión masiva en educación, una nueva generación de políticas de apoyo y protección social para la población y una movilización de los gobiernos y de todos los agentes sociales “como nunca vimos anteriormente”.

La trayectoria de la OIT: un camino lleno de curvas

El director general de la Organización, Guy Ryder, empezó su discurso con una mirada al pasado al afirmar que la creación de la OIT “fue el resultado más positivo y duradero del Tratado de Versalles”, firmado en junio de 1919 tras finalizar la Primera Guerra Mundial.

“Su nacimiento supuso el primer paso en la construcción del sistema multilateral, y un antecesor de las actuales Naciones Unidas. Estaba facultado para negociar y supervisar las normas mundiales del trabajo mediante la acción conjunta de los gobiernos, los trabajadores y las trabajadoras y los empleadores”, recordó.

Pese a ello, reconoció que la trayectoria durante sus primeros cien años de vida “no siempre fue en línea recta” y que desde sus inicios “fue puesta a prueba por las turbulencias de la historia y las crisis económicas y sociales”.

“En sus primeros 25 años, el mayor logro de la Organización fue su supervivencia. Se enfrentó y superó a la gran depresión, el autoritarismo, el colapso de la Liga de las Naciones y el exilio provocado por la guerra”.

Pero también vio aspectos positivos como la adopción de la Declaración de Filadelfia, a la que calificó como fuente de inspiración para la Declaración Universal de los Derechos Humanos y precursora de las bases del futuro papel de la OIT como primer organismo especializado de las Naciones Unidas.

Indicó que el primer medio siglo de la OIT culminó con la concesión del Premio Nobel de la Paz el año 1969 y que para su 75º aniversario la Organización había consolidado una posición global en un mundo que se encontraba “en el umbral de la época de la globalización”.

“En ese momento, la confrontación entre dos sistemas ideológicos y políticos había terminado.”

El aparente triunfo de una economía liberal universal, proclamado por algunos como el "fin de la historia", anunció un nuevo capítulo en la historia de la OIT.

Este capítulo incluyó respuestas clave que forman parte de la estrategia central de la OIT como la Declaración relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, y la agenda de trabajo decente. “Ambas son un pilar de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, recalcó.

En clave actual, Ryder destacó que el informe recientemente elaborado por la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajode la OIT establece diez recomendaciones centradas en el crecimiento y el desarrollo del ser humano que colocan el trabajo de las mujeres y los hombres en el centro de las políticas económicas y sociales.

“El estudio de la Comisión evidencia que, aunque crucial, nuestro futuro no está decidido. No viene dictado por el desarrollo tecnológico, sino que será el resultado de las decisiones que tomemos sobre el futuro que queremos y nuestras metas comunes para realizarlo”, finalizó.

Cortesía OIT

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