Arte

Mederos en el CCK, regresa con Generación Cero

"Mucho tiempo antes de que surgieran Babilonia y el CAFF, el Bronx del tango estaba en la exploración sonora de artistas como Rodolfo Mederos.

Este músico, que había sido parte de la fila de bandoneones de la orquesta de Osvaldo Pugliese a finales de los sesenta, en la década siguiente inició una búsqueda que lo llevó por los territorios del jazz rock y el rock progresivo, para abrir una puerta que no dejara al tango atrapado en su propia historia. " (La Nación)

Pero el desafío era, si saliendo de el Bronx Porteño, se entendería esta manera de esculpir un tango que tiene la Generación Cero, o provocaría un rechazo de la ortodoxia,  que a veces solo refugia a la falacia de la no creatividad.

Anoche, en el majestuoso escenario llamado “Auditorio Nacional” del CCK, quedó aplastantemente demostrado que no es así, que Mederos, no solo no quedó en el tiempo, sino el grado de innovación y exquisita combinación de ritmos, una vez más nos transportó a un público que no paró de disfrutar y demostralo aplaudiendo a rabiar.

En sus palabras ..."es un gran placer que siento de sentir que sigo trabajando contra las modas y los mecansimos de consumo; porque creo fundamentalmente que es posible hacer un arte fuera del mercado... "

Puedo escribir carillas, pero no terminaría de hacer sentir a quien lee. donde llevó a cada quien que escuchaba, esa combinación de ritmos que como las cataratas nos inundó sin solución de continuidad durante una hora y media.

Rodolfo Mederos acompañado por Armando de la vega en guitarra, Jacqueline Oroc en violoncelo, Facundo Amaya en batería y Guido Martínez en bajo eléctrico y contrabajo hicieron que el tiempo volara y que nos quedara ganas de más.

Acerca de Rodolfo Mederos

Bandoneonista y director, Rodolfo Mederos nació en 1940 y pertenece a la denominada generación intermedia del tango, que empezó a destacarse en el género en los años sesenta. En su caso lo hizo con el grupo Octeto Guardia Nueva, que llamó la atención de Astor Piazzolla. El célebre compositor le propuso a Mederos que viajara desde Córdoba –donde estudiaba Biología– a Buenos Aires para apadrinarlo. Por aquellos años, Mederos también se relacionó con el bandoneonista Eduardo Rovira, un talento de la vanguardia tanguera.

En 1969 se integró a la orquesta de Osvaldo Pugliese, tras la escisión de varios de sus músicos, que formaron el Sexteto Tango, y compartió filas con jóvenes bandoneonistas que ingresaron en la misma época: Daniel Binelli y Juan José Mosalini. Con ellos dos formó en 1972 el Quinteto Guardia Nueva y en 1976 creó Generación Cero, ligado a una nueva estética, tan influida por el tango como por el jazz. También se convirtió en el primer bandoneonista en tocar en un disco de rock: participó en el tema Laura va, de Luis Alberto Spinetta, grabado por Almendra.

En 1985 Mederos recibió su primer Premio Konex en la categoría Conjunto de Tango / Tango de Vanguardia, como uno de los mejores de la década en Argentina.Inició la década del noventa con una serie de discos compactos: Tanguazo (1993), Carlos Gardel (1994), Mi Buenos Aires querido –junto al pianista Daniel Barenboim– (1995), El tanguero (1998) y Eterno Buenos Aires (1999). En 2000 editó el disco Tango Mederos-Brizuela y dio a conocer la música de la película Las veredas de Saturno (dirigida por Hugo Santiago) que había compuesto veinte años antes.

En los últimos tiempos, Mederos alternó la formación de una orquesta típica con un trío, y también hizo solos de bandoneón. Grabó con estos formatos la trilogía Comunidad - Intimidad - Soledad. En 2005 recibió el Diploma al Mérito de los Premios Konex a la Música Popular como uno de los cinco mejores instrumentistas de tango de la década. También ha escrito música para cine, y trabajó con figuras de la talla de Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat.

Por Patricia Pitaluga

Acercando Naciones

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