Turismo
Huésped, una persona sagrada en Azerbaiyán.
La hospitalidad, el trato al huésped y un protocolo de paz ,aún en situación de conflicto, tienen raíces inmemoriales y son parte de la cultura de casi todos los pueblos del mundo La costumbre de hospitalidad tiene bases como el ofrecimiento de albergue al viajero, a los que viven alejados de la tribu (aún hoy […]

La hospitalidad, el trato al huésped y un protocolo de paz ,aún en situación de conflicto, tienen raíces inmemoriales y son parte de la cultura de casi todos los pueblos del mundo
La costumbre de hospitalidad tiene bases como el ofrecimiento de albergue al viajero, a los que viven alejados de la tribu (aún hoy invitamos a los amigos a quedarse en casa si es tarde y están lejos de la suya), a los que necesitan santuario y requieren de protección
Por supuesto, cada civilización, cada pueblo, cada cultura fue definiendo las maneras, las formas y el como dar cumplimiento a esa chispa de humanidad que es la atención al huésped

En Azerbaiyán
En un amplio territorio, al sur del Gran Cáucaso, históricamente vive el Pueblo Azerbaiyano.
quién ha formulado reglas de juego propias para el trato al huesped, que aun hoy están vigentes y se adaptan a la realidad de este mundo moderno.

La primera mención escrita que se conoce sobre la hospitalidad del pueblo de Azerbaiyán, se encuentra en los DASTAN (epopeyas) “Dada-Gorgud” donde se establece “deben ser destruidas las casas que no suelen recibir visitas” (Palabras Sabias- Baku- 1979)
la hospitalidad de los azerbaiyanos encontró su reflejo fiel en las obras de Fizuli (siglo XVI) “no voy a sentir vergüenza de tener un huésped, sea un turco, un árabe o cualquier otro” (Palabras Sabias- Baku- 1979)

Los azerbaiyanos han sido desde siempre muy atentos y cuidadosos de la comodidad y atención al huésped. Cuenta la historia y es un excelente ejemplo de la hospitalidad que el beylerbeyo (príncipe) de Shamaji Abdulá-jan en el siglo XV dió una recepción en honor y en ocasión de la visita del misionero inglés Anthony Jenkinson y Olkok quién relata en sus propias palabras “cuando se acercó la hora del almuerzo se tendieron los manteles y sirvieron diferentes platos que según mis cálculos eran 140. cuando los sacaron con los manteles, tendieron otros, y entraron 150 platos con frutas y otras comidas festivas”

Y así se fueron formando las prácticas que definen las pautas de identidad del pueblo.
En este caso pautas como destinar una habitación especial al huésped, a la noche reunirse con El no solo los dueños de casa sino los vecinos del dueño y los paisanos. poner en su habitación la alfombra de oraciones y una escrupulosa limpieza y comodidad del “gonag otagi” (salón de reuniones) se conservan en la actualidad, aunque lógicamente adaptado a las condiciones actuales de la vida cotidiana
Una buena razón para visitar Azerbaiyán y vivir en carne propia la experiencia de ser huésped.
Jorge Tuero - Acercando Naciones
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