Nacional

El molino-museo de Trevelin, el "pueblo del molino" de Chubut

El molino Nant Fach es un lugar emblemático y de los más visitados por el turismo en Trevelin -que significa justamente "pueblo del molino" en galés-, ya que guarda el casi desconocido pasado harinero de la comarca andina de Chubut y, en su calidad de museo, también la historia de los inmigrantes galeses.

Con el marco del verde y florido Valle Hermoso y las azuladas laderas de los Andes, a 22 kilómetros de la ciudad se alza la construcción como una gran cabaña de troncos con techo a dos aguas y una rueda vertical de unos cuatro metros de diámetro, propulsada por el agua desviada de un "arroyo chico" (nant fach).

"¿Han visitado museos donde las cosas funcionan y producen?", preguntó Mervyn Evans, descendiente de aquellos pioneros y constructor del molino, y respondió "lo hace diferente, ¿no?".

El sonido casi musical del agua que movía la rueda se mezclaba con el canto de los pájaros en el bosque y los pastizales de las praderas en las que anidan patos silvestres y donde pastaban algunos caballos, al sur de la Ruta Nacional 259, unos 22 kilómetros al suroeste de Trevelin, rumbo a Chile.

Nant Fach Mill is a landmark and the most visited by tourists in Trevalga - that just means " mill town " in Welsh , because it keeps the bread almost unknown past of the Andean region of Chubut and , as museum , also the history of the Welsh immigrants .

With frame and floral beautiful green valley and blue slopes of the Andes, 22 kilometers from the city building stands as a log cabin with a gable roof and a vertical wheel about four meters in diameter , propelled water diverted by a "small stream" ( nant fach ) .

"Have visited museums where things work and produce " asked Mervyn Evans , a descendant of those pioneers and builders of the mill, and said " you do different, is not it."

The almost musical sound of water moving wheel mingled with the chirping of birds in the forest and prairie grasslands where wild ducks nest and where some horses were grazing , south of National Road 259, about 22 miles Trevelin southwest , towards Chile.

Although some publications and brochures Nant Fach referred to as a " replica " of the old mills , Evans said that is not a copy of any particular model but its own .

Aunque algunas publicaciones y folletos mencionan al Nant Fach como "una réplica" de los molinos antiguos, Evans aclaró que no es copia de ninguno en particular sino un modelo propio.

Sobre el origen de este atractivo, sintetizó: "Nací en este lugar, pasé mi infancia en un campo a 10 kilómetros de acá, donde había restos de un molino construido en la década del 30 por un lituano llamado Estanilaus Gravauskas, y ése era mi lugar de juego preferido, lo que me generó interés por los molinos".

Cuando en 1978 su padre vendió el predio, ese interés persistía, por lo que consiguió que el hijo de un lituano le vendiera las muelas de un viejo molino, "y volví a casa con las dos piedras y un entusiasmo bastante importante".

"En forma artesanal, serrucho en mano y a martillazos terminé construyendo esto que se ve", añadió mostrando la sólida y prolija construcción junto al rudimentario acueducto elevado de madera.

Evans dijo que "el propósito era tener de vuelta un viejo molino, rescatar lo perdido; luego se proyectó museo, y lo interesante es que funciona y lo puedo mostrar en acción".

Dicho esto, movió una palanca que cerró la exclusa por la que el agua caía al curso del arroyo en el que algunos visitantes mojaban sus pies en la tarde bochornosa de pleno sol, y el chorro comenzó a hacer girar la rueda, con una silenciosa pereza como respetando la hora de la siesta.

Mientras la rueda de ocho caballos de potencia hacía rotar el eje que transmitía movimiento a otras piezas internas del molino, el constructor ratificó: "Yo diseñé mi propio molino, no había uno exactamente igual a otro, así que me tomé mi libertad y no es una réplica, es mi propio molino".

Ya dentro de lo que sería la "sala de máquinas y producción", Evans mostraba entusiasmado cómo funcionaba ese sencillo sistema en base a poleas y palancas, para convertir los granos de trigo, en principio, en la harina más simple y oscura por los restos de cáscara, que era la harina integral.

A diferencia del suave rumor del agua y la rueda en el exterior, adentro el ruido de la molienda era por momentos ensordecedor, especialmente cuando las muelas trituraban el trigo con mayor fricción para obtener las harinas más finas.

"Este molino puede producir unos 600 kilos por día, sin motores contaminantes ni la boleta de la luz a fin de mes, simplemente con la fuerza del agua", se enorgullecía su propietario junto a una pared de madera que ostentaba herramientas y piezas antiguas de la maquinaria de los molinos de la comarca.

Luego pasó a una sala contigua que obraba de museo histórico de los galeses, con una bandera de su país ancestral y cargada de fotografías y recortes de diarios -con artículos referidos a la industria harinera de Chubut- en las paredes y, sobre estantes y cajones, piezas vinculadas a esta inmigración en la comarca.

La sala albergaba, entre otras cosas, un antiguo piano, una victrola, la cocina económica a leña, una máquina manual de hacer pastas, una plancha a carbón y hasta un maniquí tamaño natural vestido como una joven campesina galesa del siglo pasado.

Allí, Evans relató como en un clase de historia, el pasado harinero de Chubut que lo llevó a ser la única provincia con una espiga de trigo en su escudo y a ganar premios en Europa y Estados Unidos por su calidad.

El anfitrión mencionó al primer molino del valle, que en 1891 funcionaba con un malacate y un caballo que giraba y podía moler unos 100 kilogramos al día, hasta el más grande que tuvo Chubut, en 1918, de la cooperativa Molino Andes, que producía hasta 20 toneladas diarias de harina.

Aunque está acostumbrado a repetir la historia a numerosos visitantes, no deja de expresar pesar al contar la aposterior decadencia, que adjudicó al "dumping" y los negociados de los monopolios trigueros de la región pampeana, en especial Molinos Río de La Plata, y los gobiernos de las décadas del 40 y 50.

Esta obra artesanal que reivindica la próspera etapa harinera de los galeses, antes que la comarca se viera obligada a convertirse en zona agropecuaria, está dedicada a su bisabuelo Thomas Dalar Evans, un pionero ilustre de esa colonización en el siglo XIX.

Télam

On the origin of this attractive , summarized : "I was born here , I spent my childhood in a field 10 miles from here, where there were remains of a mill built in the 30s by a Lithuanian called Estanilaus Gravauskas , and that was my preferred place game , sparking interest in the mills me . "

When in 1978 his father sold the property , the interest persisted , so got the son of a Lithuanian will sell the wheels of an old mill, " and came home with two stones and a fairly significant enthusiasm."

"In the traditional way, hand saw and hammer finished constructing this you see ," he said showing the neat solid construction with high rudimentary wooden aqueduct .

Evans said that "the purpose was to have back an old mill, rescue the lost , then the museum was planned , and the interesting thing is that it works and can show it in action."

That said, moved a lever that closed the sluice through which the water fell to the course of the stream in which some visitors dipped their feet in the sultry afternoon in the sun, and the jet began to spin the wheel, with a silent laziness as respecting the nap time .

While the eight- wheel horsepower was rotated shaft transmitting movement to other internal parts of the mill, the manufacturer confirmed : " I designed my own mill , there was another one exactly like it , so I took my freedom and not a replica , it's my own mill . "

Now in what would be the " engine room and production," Evans showed how it worked excited that simple system using pulleys and levers to convert the wheat grains , in principle, the simplest and the remains dark flour shell , which was the whole meal .

Unlike the soft sound of water and the wheel on the outside, inside the grinding noise was deafening by now , especially when the wheels crushed wheat with increased friction for finer flour .

" This mill can produce 600 kilos per day , without polluting engines ballot or light ends meet , simply by the force of water " , the owner took pride next to a wooden wall that showed old tools and parts machinery of the mills in the region.

He went into an adjoining room that acted historical museum of Welsh , with a flag of their ancestral country and full of photographs and newspaper clippings , with articles on the flour industry Chubut on the walls and on shelves and drawers , pieces related to this immigration in the county .

The room housed , among other things, an old piano, a victrola , economic wood stove , a manual pasta maker , iron and coal to a life-size mannequin dressed as a Welsh peasant girl last century.

There, Evans told as a history class, the flour Chubut past that led him to be the only province with an ear of corn on his shield and win prizes in Europe and the U.S. for its quality.

The host mentioned the first mill valley , which in 1891 worked with winch and a horse turned and could grind about 100 kilograms a day, until he had the largest Chubut, in 1918 , the cooperative mill Andes , producing up 20 tons of flour daily .

Although accustomed to repeat the story many visitors , it does express regret telling the aposterior decay , which won the " dumping" and negotiated the wheat monopoly of the Pampas region, especially Molinos Rio de la Plata, and governments of the 40s and 50s.

This craft work that claimed the prosperous flour Welsh stage , before the county was forced to become agricultural area , is dedicated to his grandfather Dalar Thomas Evans, a renowned pioneer of this colonization in the nineteenth century.

Telam

Traduction by Google Translator

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