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El desarrollo del turismo en la Antártida preocupa a los científicos

El caso del barco ruso varado durante varios días en la Antártida desató críticas en los medios científicos y dejó en evidencia los riesgos del turismo en el continente blanco, accesible sobre todo a la gente adinerada, indican los expertos.

La semana pasada, Yves Frenot, director del Instituto Polar francés Paul-Emile Victor, se indignó por las molestias que sufrieron los científicos franceses, chinos o australianos debido a las operaciones de rescate del barco ruso "Akademik Chokalskiy".

"No se trata de poner la Antártida bajo una campana de vidrio y conservarla exclusivamente para los científicos, pero es necesario que el turismo esté controlado para tener la certeza de poder organizar la ayuda en caso de problemas", dijo Frenot.

La Antártida es uno de los últimos lugares que ofrece a los turistas adinerados una inmensidad de nieve, hielo y témpanos poblada por pingüinos, focas y ballenas.

The case of the Russian ship stranded for several days in Antarctica sparked criticism in the scientific community and made ​​evident risks of tourism in the white continent , accessible mainly to the wealthy, experts say.

Last week, Yves Frenot , director of the French Polar Institute Paul- Emile Victor, was furious about the inconvenience suffered by the French, Chinese and Australian scientists because of the rescue of the Russian ship " Akademik Chokalskiy " .

" It's not about putting Antarctica under a bell jar and keep it only for scientists, but it is necessary that tourism is controlled to be certain to organize help in case of problems ," said Frenot .

Antarctica is one of the few places that offers tourists a wealth of well-heeled snow, ice floes and populated by penguins, seals and whales.

Pero, como descubrieron los pasajeros del "Akademik Chokalskiy", las nevadas, los icebergs y las condiciones climáticas extremas pueden perturbar la excursión.

El caso de barco ruso debe "recordarnos que se trata de un medio extremo, tanto para las expediciones científicas como para los cruceros turísticos", dijo Daniela Liggett, especialista del turismo en la Antártida de la universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda.

En 24 años, el número de turistas en la Antártida se multiplicó por siete, pasando de 5.000 en 1990 a 35.000 en 2013, según cifras de los operadores turísticos.

La mayoría de los turistas visitan la Antártida en barco y pagan hasta 11.000 dólares por una cabina de lujo en alta temporada, entre noviembre y marzo.

Otros turistas admiran el paisaje desde el aire, en vuelos especiales.

El primer crucero turístico en la Antártida tuvo lugar en 1958 y reunió a un centenar de pasajeros en el navío argentino "Les Eclaireurs".

Barcos en dificultad

El desarrollo del turismo en ese continente virgen y frágil alarma a muchos especialistas, que destacan los riesgos y problemas que implica la ayuda a los barcos en dificultad.

"El aislamiento es algo específico de la Antártida y si le ocurre algo a un gran navío es casi imposible ayudar a todos los pasajeros rápidamente", señala Daniela Ligget.

Los equipos de socorro tradicionales se encuentran a miles de kilómetros y la ayuda incumbe a menudo a los navíos de expediciones científicas, cuyos programas minuciosamente preparados debido a la brevedad del verano austral sufren perturbaciones importantes.

El "Akademik Chokalskiy" quedó varado en la víspera de Navidad a un centenar de kilómetros de la base francesa Dumont d'Urville.

El rompehielos chino que lo socorrió quedó a su vez bloqueado en el hielo. Ambos navíos pudieron salir de la zona el martes pasado.

El "Astrolabe", un navío francés que reabastece la base Dumont d'Urville durante el verano austral, fue requisado varios días, al igual que un barco científico australiano.

En el barco ruso había turistas y científicos que reproducían un siglo después la experiencia del explorador australiano Douglas Mawson. Era "una expedición seudocientífica", afirmó Yves Frenot.

Los navíos de crucero, que cuentan con el aval de la Organización Internacional de Organizaciones Turísticas en la Antártida (IAATO), navegan a menudo de a dos para poder socorrerse en caso de dificultad, dice Liggett, y asegura que velan por el medio ambiente.

"Venden a sus clientes paisajes, la vida salvaje y un medio ambiente intacto. Les interesa preservar eso", señala la especialista.

Los barcos de turismo aplican medidas de descontaminación para que los pasajeros no dejen en la Antártida especies exógenas o microbios, dice por su parte Amanda Lynnes, portavoz de la IAATO.

LosAndes.com.ar

But, as passengers discovered " Akademik Chokalskiy " snowfall , icebergs and extreme weather conditions can disrupt the tour.

The case of Russian ship should " remind us that this is an extreme means , both for scientific expeditions to the cruise ships ," said Daniela Liggett , specialist tourism in Antarctica University of Canterbury in New Zealand.

In 24 years , the number of tourists in Antarctica increased sevenfold , from 5,000 in 1990 to 35,000 in 2013 , according to figures from tour operators .

Most tourists visit Antarctica by boat and pay up to $ 11,000 per cabin luxury high season, between November and March.

Other tourists admire the landscape from the air, on special flights .

The first cruise ship in Antarctica took place in 1958 and gathered a hundred passengers in the Argentine ship " Les Eclaireurs " .

Boats in difficulty

The development of tourism in this pristine and fragile alarms many specialists , highlighting the risks and problems involved in assistance to vessels in distress continent.

"Isolation is something specific in Antarctica and if a large vessel is almost impossible to think of something to help all passengers quickly ," says Daniela Ligget .

Traditional relief teams are thousands of miles and often helps incumbent on scientific expeditions vessels whose carefully prepared programs due to the short austral summer significantly disturbed .

The " Akademik Chokalskiy " was stranded on Christmas Eve to a hundred kilometers from the French base Dumont d' Urville .

Chinese icebreaker that succor was in turn locked in ice. Both ships were able to leave the area on Tuesday .

The " Astrolabe " , a French vessel that replenishes the base Dumont d' Urville during the austral summer , was requisitioned several days , as an Australian scientist boat.

The Russian ship had tourists and scientists reproducing a century after the experience of Australian explorer Douglas Mawson . Was "a pseudo-scientific expedition ," said Yves Frenot .

The cruise ships that have the backing of the International Organization Tourism Organizations in Antarctica (IAATO ) , sailing often two to succor in case of difficulty , says Liggett , and ensures that monitor the environment.

" They sell to their customers landscapes , wildlife and an intact environment. Preserve that interest them ," said the specialist.

Tourist boats decontamination measures apply to passengers not to leave Antarctica alien species or microbes , says Amanda Lynnes meanwhile spokesman IAATO .

LosAndes.com.ar

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