Embajadas

Dolor en Homenaje a Jodyali

Dolor porque nuestra neutralidad igual tiene alma

Hoy ACERCANDO NACIONES  escribe este artículo con dolor.

Fuimos , somos y seremos, cual ese país que no produce cacao pero tiene de los mejores chocolates del mundo, neutrales.

Pero no somos inmunes al dolor, ni propio ni ajeno...

Nuestra línea editorial busca llevar el conocimiento y la diversidad cultural a nuestra audiencia con el máximo respeto a las naciones y sus pueblos, pues creemos firmemente en la aceptación de las diferencias como un puente de desarrollo mutuo y en paz.

Pero desde que Caín mató a Abel, el dolor de actos de lesa humanidad son de existencia real y aunque incomprensibles, suman división y resentimiento entre aquellos que sin importar color de piel o etnia o creencias religiosas, vivimos en este mismo pedazo de roca en el universo y respiramos el mismo aire.

Pero no somos inmunes al dolor, ni propio ni ajeno…

Vistas atroces de cuerpos apilados en Auswitch, una niña corriendo desnuda con el cuerpo semiquemado en una ruta de Vietnam, hombres y mujeres levantando escombros con sus manos ante los gritos de quienes estaban en la AMIA, mujeres y niños pagando el precio de la vida en cada conflicto bélico…

Por eso este artículo hablará del dolor que vimos y vivimos, en una invitación de la Embajada de Azerbaiyan, y que quien esto escribe no conocía. 

El Genocidio de Jodyali, dolor en nuestra alma

Jodyali es un distrito situado en la región Nagorno Karabagh, una ciudad pequeña en Azerbaiyán que hoy no existe y ahora se recuerda su pasado.

Una ciudad en la cual sus habitantes tales como ancianos, niños, mujeres y jóvenes fueron exterminados o desaparecidos, una ciudad que fue borrada del mapa.

A medida que el Embajador de Azerbaiyan, D.  Rashad ASLANOV relataba -dixit- “durante la noche del 25 al 26 de febrero de 1992, tras un bombardeo masivo de artillería, fuerzas armadas armenias y unidades paramiltares … “ y en una pantalla se mostraban imágenes y testimonios de sobrevivientes, nuestro dolor, creo compartido con todos los presentes, crecía.

Continuó el señor Embajador dando un resumen de víctimas; - “ asesinadas 613 personas, incluidas 106 mujeres, 63 niños, 70 ancianos; 1275 civiles fueron capturados y 155, desaparecidos” -.

No es mi intención abundar en detalles horrendos, ni este artículo fue escrito bajo la idea de apelar al morbo amarillista, o con alguna intención política oculta.

Por ello, a pesar que existen imagenes, testimonios gráficos y hasta videos, que nos fueron gentilmente ofrecidos, ACERCANDO NACIONES  decidió que no formaran parte de esta nota

Solo queremos rendir homenaje al dolor de hombres y mujeres cuya vida transcurría en paz y amistad entre armenios y azerbaiyanos , vecinos y amigos en ese Jodyali que hoy ya no existe

Y como homenaje vaya el grito salido del corazón que los argentinos exclamamos ante nuestro propio dolor de asesinados y desaparecidos “NUNCA MAS”

Por favor nunca más otro Jodyali… en ninguna parte del mundo.

Por Jorge Tuero para ACERCANDO NACIONES

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