Opinión

Como será después del encierro?

Un virus nuevo y global nos mantiene en un encierro en nuestros hogares que tal vez sea durante meses.

En este contexto parecería ser que se está reorientando nuestra relación con el mundo exterior, incluso entre nosotros y desde ya con las instituciones gubernamentales, en síntesis, los próximos meses en cuanto al virus y tal vez los próximos años en cuanto a los colaterales socio-económicos del virus, pueden parecer desconocidos o inquietantes.

Siempre se dijo que los momentos de crisis presentan una oportunidad: un sistema de prioridades que no serán las mismas, un cambio de paradigmas, un uso más sofisticado y flexible de la tecnología, menos polarización, una apreciación revivida de lo simple, una conciencia expandida de lo solidario, de la empatía. 

Que vendrá después del encierro

Nadie sabe exactamente lo que vendrá, pero esto es nuestro acceso a, quizás, nuevas o desconocidas formas en que la sociedad (gobierno, salud, economía, nuestros estilos de vida y más) deberá producir cambios a futuro.

La pandemia de coronavirus, de alguna manera, tiende a marcar una profunda revisión o el final de nuestro romance con la sociedad de mercado y el hiperindividualismo. 

El escenario es tan distópico como real en todos los ámbitos.

El encierro y las religiones

En cuanto a las religiones, éstas han enfrentado el desafío de mantener viva la fe en condiciones adversas, como las guerras, las diásporas, las persecuciones, pero muy pocas veces o nunca, todas las religiones han enfrentado un desafío común al mismo tiempo. 

La religión en tiempos de cuarentena desafiará las concepciones de lo que significan dogmas, ritos, mandatos de fe, etc. 

La pretensión de los credos de ser “únicos y absolutos” quizás puedan atemperarse en medio de una verdad universal, toda la humanidad está interconectada y pese a cualquier pretendida división es una sola. 

La peste negra, la fiebre amarilla, el ébola, el VIH / SIDA, fueron sucesos periódicos en la humanidad, quizás vivamos este virus como diferente, pero todas las pandemias han impulsado e impulsan un cambio, algunas personas están encontrando nuevas formas de conectarse y apoyarse mutuamente en la adversidad; otras siguen atrincheradas en su propia estupidez y egoísmo contraviniendo normas de resguardo y ausentes de toda empatía en cuanto al bien común.

 COVID-19 eliminará muchas de las barreras artificiales de la comunicación y nuestras actividades “on line”, si bien no todo puede volverse virtual, por supuesto. 

Nuevas herramientas, nuevos paradigmas en lo laboral

Pero quizás en muchas áreas de nuestras vidas, la adopción de herramientas en línea (realmente útiles) irá dejando de lado el uso estúpido de lo virtual (fake news, abusos publicitarios, etc.). 

De alguna manera las instituciones educativas están forzosamente aggiornandose para permitir la educación en el hogar en todos los niveles y muchas familias irán descubriendo que prefieren la educación en el hogar total o parcial o la tarea en línea.

Para muchos estudiantes universitarios, trasladarse a recintos colmados de gente quizás ya no será atractivo, abriendo las puertas a nuevos procesos de innovación en cuanto a contenidos, modelos de evaluación, intercambio horizontal de conocimientos, etc. 

Y aunque no todos los trabajos se pueden hacer de forma remota, muchas personas están aprendiendo que la diferencia entre tener que viajar durante una hora a su lugar de trabajo y cumplir un horario o trabajar eficientemente en casa mediante la posibilidad de descargar una o dos aplicaciones de lugar a una nueva modalidad de relación laboral en todos sus ámbitos. 

Que nos enseña ya el encierro?

Quizás sin darnos cuenta, esta situación nos provoque un replanteo del significado y el uso del tiempo. 

Quizás podamos reconsiderarlos y adaptarlos a los tipos de comunidad que podemos construir a través de un sano uso de lo virtual. 

En los primeros días de nuestro distanciamiento social del coronavirus, por ejemplo, hemos visto iniciativas inspiradoras. 

El maestro de violonchelo Yo-Yo Ma https://bach.yo-yoma.com/ publica un concierto diario en vivo de una canción.

 La diva de Broadway, Laura Benanti, invita a los intérpretes de los musicales de escuelas secundarias para que le envíen sus actuaciones individuales. #Sunshine Songs.

 Algunos maestros instructores de yoga imparten clases gratuitas. 

Esta es una vida diferente más allá de los videojuegos violentos y adictivos se está abriendo un medio nuevo de comunicación virtual con más generosidad y empatía. 

Esto es mirar hacia adentro y preguntar: “¿Qué puedo ofrecer auténticamente? Tengo una vida, una historia, pero más allá mí mismo, …  ¿Qué necesita la gente? 

Si en el futuro, aplicamos nuestros instintos más humanos a nuestros dispositivos, habrá sido un poderoso legado de COVID-19. 

No solo solos juntos, sino juntos a pesar de todo confinamiento.

Por Marcelo Decoud para ACERCANDO NACIONES

* Licenciado Marcelo Decoud

Por Marcelo Decoud

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