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La inteligencia artificial (IA) debe poner a las personas y al planeta primero. Las discusiones sobre el uso ético de la IA son esenciales a escala global para garantizar una implementación generalizada y una solución transparente. Una convención global sobre AI ética que abarque todo es la garantía más viable para la supervivencia humana.

UNI Global Union ha identificado 10 principios clave para la ética IA . Estos puntos de acción deben ser realizados por sindicatos, delegados sindicales y alianzas globales, en convenios colectivos, acuerdos marco globales y alianzas multinacionales. Esto garantizará los derechos e influencia de los trabajadores en la era de la digitalización.

Se describen brevemente y no en su totalidad, a continuación:
1. Los sistemas de IA deben ser transparentes
Los trabajadores deberían tener derecho a exigir transparencia en las decisiones y los resultados de los sistemas de IA, así como en sus algoritmos subyacentes. También deben ser consultados sobre la implementación, el desarrollo y el despliegue de los sistemas de Inteligencia Artificial.

2. Los sistemas de IA deben estar equipados con una “caja negra ética”
La “caja negra” ética no solo debe contener datos relevantes para garantizar la transparencia y la responsabilidad del sistema, sino también incluir datos e información claros sobre las consideraciones éticas integradas en el sistema.

3. La IA debe servir a las personas y al planeta
Se necesitan códigos de ética para el desarrollo, la aplicación y el uso de la IA para que, a lo largo de todo su proceso operativo, los sistemas de IA sigan siendo compatibles y aumenten los principios de dignidad humana, integridad, libertad, privacidad y diversidad cultural y derechos.

4. Adopte un enfoque humano al mando
El desarrollo de AI debe ser responsable, seguro y útil, donde las máquinas mantienen el estado legal de las herramientas, y las personas jurídicas retienen el control y la responsabilidad de estas máquinas en todo momento.

5. Asegurar una IA imparcial y sin género
En el diseño y mantenimiento de IA y sistemas artificiales (AS), es vital que el sistema esté controlado por sesgo humano negativo o dañino, y que cualquier sesgo, ya sea género, raza, orientación sexual, edad, se identifique y no propagado por el sistema.

6. Comparte los beneficios de los sistemas de IA
La prosperidad económica creada por AI debe ser distribuida ampliamente e igualmente, para beneficiar a toda la humanidad. Por lo tanto, son necesarias políticas mundiales y nacionales encaminadas a reducir la brecha digital económica, tecnológica y social.

7. Garantizar una transición justa y garantizar el apoyo a las libertades y los derechos fundamentales
A medida que los sistemas de IA se desarrollen y se formen realidades aumentadas, los trabajadores y las tareas laborales se verán desplazados. Es vital que se establezcan políticas que garanticen una transición justa a la realidad digital, incluidas medidas gubernamentales específicas para ayudar a los trabajadores desplazados a encontrar un nuevo empleo.

8. Establecer un mecanismo de gobernanza global
Establecer organismos multisectoriales de trabajo decente y ética de AI a nivel global y regional. Los organismos deberían incluir diseñadores de IA, fabricantes, propietarios, desarrolladores, investigadores, empleadores, abogados, OSC y sindicatos.

9. Prohibir la atribución de responsabilidad a los robots
Los robots deben diseñarse y operarse en la medida de lo posible para cumplir con las leyes existentes y los derechos y libertades fundamentales, incluida la privacidad.

10. Prohibición de la carrera armamentista
Las armas autónomas letales, incluida la guerra cibernética, deberían prohibirse.

UNI Global Union llama a una convención global sobre AI ética que ayude a abordar, y trabaje para prevenir, las consecuencias negativas involuntarias de la IA mientras acentúa sus beneficios para los trabajadores y la sociedad. Subrayamos que los humanos y las corporaciones son los agentes responsables.

 

SOBRE EL AUTOR
La Dra. Christina Colclough es directora de Platform & Agency Workers, Digitalisation and Trade en UNI Global Union. UNI representa a más de 20 millones de trabajadores en los sectores de servicios privados. En esta capacidad, lidera el trabajo de UNI en todo lo digital. Desde cómo AI, Big Data, nuevas tecnologías, privacidad y protección de datos y nuevas formas de negocios afectan el trabajo y los derechos de los trabajadores, hasta acuerdos de comercio e inversión y respuestas sindicales a todo.

Antes de ocupar este puesto en la oficina central de UNI, Colclough fue Jefe de Asuntos de la UE en la oficina europea de UNI y Secretario General de las Uniones Financieras Nórdicas en Suecia. Antes de unirse al movimiento sindical, fue investigadora del mercado laboral durante 7 años en la Universidad de Copenhague, donde también tiene un doctorado en sociología. Christina nació en el Reino Unido y desde entonces ha vivido en seis países.

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