Vivir entre nubes… Cuba

0

Pareciera cosa de película, pero en Cuba hay quienes caminan entre nubes, se acuestan y levantan con ellas y ya las consideran parte de sus vidas. A 800 metros sobre el nivel del mar, son un habitante más de la comunidad espirituana de Topes de Collantes.

Allí, donde la vegetación es más tupida, donde el verde no sucumbe a los colores otoñales, donde la tierra es fértil y sus pobladores no conocen de los intensos calores citadinos, son estas quienes engendran la maravilla.

Pero si bien esta constituye una de las exquisiteces de su geografía, Topes de Collantes es mucho más que la cumbre escondida entre escurridizas nubes. Cascada en Topes de Collantes CubaHasta las empinadas carreteras que lo separan de la urbe espirituana denotan la inigualable belleza de sus cuatro grandes áreas de manejo:Guanayara, Altiplano, Codina y El Cubano.

Declarado Paisaje Natural Protegido, Topes constituye el destino por excelencia de turistas amantes de la naturaleza. En sus casi 18 000 hectáreas de extensión cohabitan más de 100 especies de aves —el 45 % de las endémicas del país—, y de 15 especies de pinos, 12 de eucaliptos y 100 plantas ornamentales.

Asimismo, alberga accidentes geográficos, saltos de agua, ríos y grutas de inestimable belleza que compiten en atractivo con la propia historia local, sus tradiciones y construcciones típicas.

Uno de estos saltos, el del Caburní, constituye un símbolo distintivo del Macizo Guamuhaya por su majestuosidad y lo abrupto de su relieve. Posee una caída de alrededor de 64 metros (entre las mayores de la isla), y se precipita entre un cañón inclinado de rocas calizas enrojecidas por un cauce de rocas negras. Además, el sistema de cascadas está unido a lagunas y pocetas de aguas cristalinas, procedentes de manantiales cercanos.

Quien decide visitar el Altiplano —donde se encuentra esta cascada— también puede encontrar las comodidades y servicios del Kurhotel Escambray, de la Villa Caburní y del hotel Los Helechos, cuyas arquitecturas se integran armónicamente con el paisaje.

El 13_2primero y más antiguo de ellos, comenzó a erigirse el 15 de junio de 1937, y aunque las obras estuvieron suspendidas de 1944-1952, se inauguró como Sanatorio el 9 de mayo de 1954. Luego del triunfo revolucionario sus instalaciones se destinaron a oficinas del Instituto Nacional de Turismo y a albergues para becados. En 1983 el edificio pasó a ser administrado por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que lo remodeló y acondicionó para prestar servicios de salud y rehabilitación.

Otras construcciones de importancia en la zona son la tan aclamada Casa del Café, donde se expenden variadas infusiones a partir del fruto del cafeto, cultivado en las mismas montañas del Escambray; y la Plaza de las Memorias, que exhibe las técnicas arquitectónicas típicas de esa región del país y parte de la historia local.

Además está el Museo de Arte Contemporáneo que atesora en sus instalaciones 64 obras plásticas pertenecientes a la vanguardia artística de la década de los 80 del pasado siglo y cuatro esculturas en mármol de Carrara, representativas de las cuatro estaciones del año.

Historia, tradición y naturaleza confluyen aquí como en ningún otro sitio del país. Incluso, muchos de sus pobladores le otorgan propiedades medicinales al lugar: a las plantas que allí se cultivan, al aire que se respira y el agua que recorre en interminables y fríos caudales toda la serranía. Topes es único, aseguran.

Transitar por sus estrechas y empinadas calles, recorrer sus bellezas naturales, disfrutar del aroma de la naturaleza circundante, escuchar el siempre melódico canto de sus aves, conversar con su carismática gente y abrir puertas y ventanas a sus traviesas nubes; basta para enamorar a todo el que tiene la dicha de visitarlo.

Share.

Leave A Reply