El avance de la Alianza del Pacífico alerta a los referentes del Mercosur

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La primer señal para la necesidad de un debate entre los socios del Mercosur la dio semanas atrás el vicepresidente de Uruguay, Danilo Astori, poco antes de que el nuevo bloque conformado por Chile, Colombia, México y Perú celebrara su novena cumbre, el 20 de junio, en el balneario mexicano de Punta Mita.

“La Alianza del Pacífico es otra excelente plataforma. El Mercosur no puede ser una estación terminal, tiene que ser una plataforma de lanzamiento”, evaluó Astori, proclive a buscar acuerdos con el bloque creado en abril de 2011.

The first signal for the need for discussion among members of Mercosur weeks ago gave the vice president of Uruguay, Danilo Astori, shortly before the new block formed by Chile, Colombia, Mexico and Peru held its ninth summit on 20 June in the Mexican resort of Punta Mita.

“The Pacific Alliance is another excellent platform. Mercosur can not be a terminal station has to be a launching pad,” Astori evaluated, prone to seek agreements with the block created in April 2011.

Paraguay, en cambio, plasmó su interés en los negocios con los socios latinoamericanos del Pacífico, al enviar a su canciller,
Eladio Loizaga, a la cumbre de Punta Mita, donde intervino en el plenario y dejó en claro que el país es “uno de los más
abiertos de la región, deseoso de una integración plena, orientada a la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas”, según aseguró.

Una visión similar expresaron líderes empresarios consultados por Télam, entre ellos, el presidente de la Copal, Daniel Funes de Rioja, también a cargo de la conducción de la recién creada Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas.

Los empresarios del sector, tanto de la Alianza del Pacífico como del Mercosur “entendemos que hay una necesidad de inserción común en los distintos escenarios. No hay un Boca-River sino objetivos e instrumentos a compartir”, sostuvo el también presidente de la Organización Internacional de Empleadores (OIE).

Funes de Rioja precisó que ante la trascendencia y el impacto de los países del Pacífico, México y Brasil, en particular, buscan construir una asociación más activa mirando hacia los dos bloques con el fin de disminuir las distancias.

En concreto, resaltó que los empresarios de alimentos consideran que debe existir “un eje único para la promoción de la producción y del comercio exterior desde América latina hacia cualquier parte del mundo con el fin de aumentar rápidamente las exportaciones conjuntas de 150.000 millones de dólares a 200.000 millones y profundizar las relaciones con los gobiernos para tener regulaciones comunes y transparentes, sin barreras”.

Hace 15 días, la Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil, la entidad fabril más representativa de ese país, firmó un acuerdo con la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), su contraparte chilena, para desarrollar proyectos conjuntos que amplíen y diversifiquen las relaciones comerciales bilaterales.

El acuerdo es parte del camino que se trazaron los industriales brasileños para explorar oportunidades en la Alianza del Pacífico, en donde participará como observadora en el próximo encuentro empresarial que celebre ese bloque, según admitió el presidente del Consejo Temático de Integración Internacional de la CNI, Paulo Tigre.

Menos entusiasta, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, opinó que el Mercosur está “en una situación complicada por la apertura del arco del Pacífico” y, a diferencia de sus otros dos colegas, aseguró que el progreso de esa nueva alianza “preocupa a todos los empresarios”.

“Tenemos que hacer un esfuerzo grande todos los empresarios para saber qué queremos adónde queremos ir, y elegir un camino. Lo que no se puede hacer es andar a los saltos de acá para allá. Hoy el Mercosur está en una situación muy complicada. Quien diga lo contrario miente”, afirmó.

Para Méndez, la Alianza del Pacífico “es hoy una competidora del Mercosur porque tiene mucho más negocios con Oriente, China, Sudeste asiático”, mientras que el bloque sudamericano “no termina de negociar con la Unión Europea”.

Los sindicalistas, en cambio, se abroquelaron en una visión antagónica de la Alianza del Pacífico a la posición empresarial.

El secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA), el paraguayo Víctor Báez, puso de relieve que en América latina “hay grandes asimetrías, no solo en lo económico sino también en lo social”, por lo que la posibilidad de que la Alianza del Pacífico se imponga como modelo de integración sobre el del Mercosur y la Unasur sería como “recrear la idea de Estados Unidos con el ALCA” (Area de Libre Comercio de las Américas).

El también secretario adjunto de la Confederación Sindical Internacional (CSI) propuso profundizar la tendencia de condicionar las inversiones extranjeras y los intercambios a que “estén en consonancia con los programas de desarrollo de los países”, condicionamientos que son “algo nuevo en los últimos 20 años y resucitan después de haber enterrado muy hondo el ALCA y esos debates del libre comercio”.

Según el secretario adjunto de la CTA que conduce Hugo Yasky, Pedro Wasiejko, especialista en temas internacionales, los países de la Alianza del Pacífico “reflejan claramente el impulso de las políticas neoliberales”.

Si estos países avanzaran en el proyectado Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) con Australia, Brunei, Canadá, Estados Unidos, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam, “se va repetir lo que le ocurrió a México con el Nafta que perdió 2 millones de puestos de trabajo”, ya que al “haber poca inversión el mercado laboral se va deteriorando”.

Wasiejko reconoció que existe un antagonismo entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur que “tiene un proyecto político más allá del libre comercio, donde hay gobiernos populares más distribucionistas” y, aunque admitió que esto “pueden significar tensiones”, rescató que en la Unasur conviven estas administraciones con otras de tinte neoliberal, por lo que descartó que aquel proyecto ponga en situación de riesgo al proceso de integración surgido del Tratado de Asunción.

Télam

Paraguay, however, reflected his interest in business with Latin American partners of the Pacific, to send his Foreign Minister
Eladio Loizaga, to the summit of Punta Mita, which intervened in plenary and I made ​​it clear that the country is “one of the most
open in the region, eager to full integration, to the free movement of goods, services, capital and persons “as he said.

A similar view expressed by business leaders viewed Telam, including the president of Copal, Daniel Funes de Rioja, also responsible for the conduct of the newly created Latin American Alliance of Associations of the Food and Beverage Industry.

The entrepreneurs of both the Pacific Alliance and the Mercosur “we understand that there is a need for common insertion in different scenarios. No Boca-River but to share objectives and instruments,” the also president of the International Organization of Employers (IOE).

Funes de Rioja said that given the significance and impact of the Pacific countries, Mexico and Brazil, in particular, seek to build a more active partnership facing the two blocks in order to reduce distances.

In particular, he stressed that entrepreneurs foods considered that there should be “a single axis to promote production and trade from Latin America to anywhere in the world in order to rapidly increase their exports of 150,000 million to 200,000 million and deepen relationships with governments to have common and transparent regulations, without barriers. “

15 days ago, the National Confederation of Industry (CNI) of Brazil, the country representative of the manufacturing company, signed an agreement with the Company for Industrial Development (Sofofa), its Chilean counterparts to develop joint projects to expand and diversify bilateral trade relations.

The agreement is part of the way that Brazilian industrialists were drawn to explore opportunities in the Pacific Alliance, where he will participate as an observer at the next business meeting to hold that block, as he admitted the president of Focus Council for International Integration CNI Paulo Tigre.

Less enthusiastic, President of the Union Industrial Argentina (UIA), Hector Mendez said that Mercosur is “in a situation complicated by the opening of the Pacific Rim” and, unlike his other two colleagues said that the progress of this new alliance “concern to all entrepreneurs.”

“We must make a great effort all employers to know what we want where we want to go, and choose a path. Thing you can not do is go to the jumps back and forth. Mercosur Today is a very complicated situation. Who he says otherwise is lying, “he said.

For Mendez, the Pacific Alliance “is now a competitor of Mercosur because it has much more business with the East, China, Southeast Asia,” while the South American bloc “ends of not negotiating with the European Union.”

The union, however, is abroquelaron in an antagonistic view of the Pacific Alliance to business position.

The General Secretary of the Trade Union Confederation of the Americas (CSA), the Paraguayan Victor Baez, revealed that in Latin America “there are large asymmetries, not only in economic but also in social,” so that the possibility that the Pacific Alliance as a model is imposed on the integration of Mercosur and Unasur would be like “recreate the idea of ​​America with the FTAA” (Free Trade Area of the Americas).

The deputy also secretary of the International Trade Union Confederation (ITUC) proposed to deepen the tendency to condition foreign investment and trade that “in line with the development programs of countries”, conditions that are “something new in the last 20 years and raised after the FTAA buried very deep and these discussions of free trade. “

According to the deputy secretary of the CTA that leads Yasky Hugo, Pedro Wasiejko, a specialist in international issues, the countries of the Pacific Alliance “clearly reflect the pulse of neoliberal policies.”

If these countries to move in the proposed Trans-Pacific Partnership (TPP, for its acronym in English) with Australia, Brunei, Canada, USA, Malaysia, New Zealand, Singapore and Vietnam, “is going to repeat what happened to Mexico NAFTA which lost 2 million jobs “since the” have little investment labor market is deteriorating. “

Wasiejko recognized that there is an antagonism between the Pacific Alliance and Mercosur “is a political project beyond free trade, where more distributionist popular governments” and, although he admitted that this “can mean tensions” rescued in UNASUR these coexist with other neoliberal administrations dye, so that project denied that put at risk the integration process emerged the Treaty of Asuncion.

Télam

Traduction by Google Translator

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